MADRID, 26 Ene. (EUROPA PRESS) – El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha negado las acusaciones del Partido Popular (PP) sobre supuesta opacidad en sus explicaciones sobre el accidente de Adamuz, en Córdoba. En relación con las responsabilidades demandadas, Puente ha afirmado que «caerá quien tenga que caer», y si esa responsabilidad recae en él, «pues tendrá que ser».
En una entrevista transmitida hoy en TVE, Puente expresó su «disgusto» por las acusaciones del PP, quienes le acusan de «opacidad» y de mentir respecto al accidente producido entre el Iryo y el Alvia, que ha provocado 46 muertos y más de un centenar de heridos. “Yo no he mentido en ningún momento”, enfatizó, mostrando su desaprobación ante la insinuación de que su interés sea ocultar la verdad sobre el accidente. “Me da igual” si el origen es “el tren, la vía o la catenaria”, dijo visiblemente molesto.
El ministro recalcó que su principal preocupación es averiguar “lo que ha pasado”, con el objetivo de prevenir futuros incidentes. “Eso es lo único que me importa”, destacó. En este sentido, dejó claro que si alguien ha incurrido en alguna irregularidad, «que pague por ello». «Si alguien ha contribuido con su acción o con su omisión a causar estos hechos, o a agravar sus consecuencias, que caiga quien tenga que caer», añadió, refiriéndose a sí mismo: «Y si soy yo, pues señores míos, pues tendrá que ser si es que yo tengo alguna responsabilidad en esto».
Puedes esperar que el PP pida su dimisión, ya que Puente no se mostró sorprendido por la exigencia del secretario general del PP, Miguel Tellado, quien reclamó que dimitiera por opacidad y falta de veracidad en sus explicaciones sobre el accidente. Además, Puente rechazó la acusación de opacidad, citando las dos ruedas de prensa de más de dos horas que ha ofrecido, así como las 16 entrevistas concedidas desde la semana pasada para explicar lo sucedido.
UN «DISGUSTO TERRIBLE»
El ministro describió su situación como un «disgusto terrible» debido a las acusaciones, lo que le obliga a concentrarse en las víctimas y en la infraestructura que necesita recuperar mientras se analizan las causas del accidente. Considera injusto sentirse obligado a desmentir informaciones «manifiestamente falsas o tendenciosas», afirmando que el objetivo no es esclarecer la verdad, sino atribuir culpabilidades.
Puente hizo un llamado a la oposición para que verifiquen la información antes de hacer declaraciones. Reconoció que puede cometer errores, pero insistió en que vive un momento complicado en que se transmiten cosas técnicas. “Yo me puedo equivocar, puedo no acertar, porque tampoco soy un técnico. Trato de explicar cosas técnicas para que puedan entenderse, ¿no? Pero lo que no se puede es hablar de opacidad”, expresó.
Se mostró decidido a esclarecer los hechos y mencionó que ha puesto a disposición del presidente de la Junta de Andalucía toda la información que posee el Ministerio. «Ningún afán de ocultar nada», aseguró. También reafirmó su creencia de que la verdad saldrá a la luz y que las responsabilidades se establecerán, criticando al PP por estar en «otra cosa» y asegurando que esto no le sorprende.
Puntualizó que comparecerá en el Pleno del Congreso y que tanto el presidente como los líderes de Adif y Renfe también lo harán en la Comisión de Transportes. Subrayó: «Yo más no puedo hacer, ni creo que nada más se me pueda pedir en este momento».
JUSTIFICA LA PETICIÓN DE DIMISIÓN DE JUNQUERAS POR EL CLIMA EN CATALUÑA
Por otro lado, el ministro también abordó la petición de dimisión hecha por el dirigente de ERC, Oriol Junqueras, afirmando que no es la primera vez que la formación solicita la dimisión de un ministro, así como otros partidos. Relacionó la demanda con el «clima» complicado que se vive en Cataluña debido a los recientes problemas con el servicio de Rodalies, que han sido “terribles” en varios días.
Pese a esta complicada situación, Puente pidió «paciencia» a los usuarios de Rodalies y recordó la importante inversión que está llevando a cabo el Gobierno en esta infraestructura. Concluyó: «Aquí tenemos una disyuntiva que a mí me parece diabólica, que es que por un lado tenemos a gente diciendo que es todo para Cataluña y tenemos a Cataluña diciendo que no invertimos suficiente en Cataluña. Yo creo que ni una tesis ni otra son ciertas, estamos invirtiendo en este momento lo necesario y lo compatible con la prestación del servicio».
