El presidente del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, ha afirmado que la crisis migratoria actual es el resultado de «la irresponsabilidad y desidia» del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien lleva siete años con un «efecto llamada» y sin implementar las políticas necesarias, como las que aplican otros países. En su declaración, Feijóo ha hecho hincapié en que Sánchez no ha sido capaz de cumplir con su deber de asegurar las costas ni de dotar de recursos a las instituciones involucradas en la gestión migratoria.
Feijóo realizó estas afirmaciones durante una reunión en Formentera, donde se encontró con la presidenta balear y líder del PP en las Islas, Marga Prohens, así como con sindicatos policiales y asociaciones de la Guardia Civil, para discutir la crisis migratoria y abordar las preocupaciones que tienen los ciudadanos al respecto.
El líder del PP expresó su inquietud por la crisis, describiéndola como «sin precedentes», y mencionó que es complicado ocuparse de estos problemas debido a que «el Gobierno ha convertido la política española en un lodazal». A modo de ejemplo, destacó que en las Baleares, en 2017, llegaron menos de 100 pateras con menos de 1.000 migrantes, mientras que en 2025, hasta el pasado julio, ya se habían contabilizado 300 pateras y más de 5.000 migrantes. «Es una situación sin precedentes y la ruta balear sigue creciendo», subrayó Feijóo.
El diputado también remarcó que el número de ciudadanos españoles preocupados por la inmigración irregular se ha duplicado en los últimos años.
Política migratoria del PP
Feijóo delineó los principios que guiarán la política migratoria del PP, que se fundamenta en cinco puntos, incluyendo el derecho de decidir quién puede entrar y para qué, así como la expectativa de que los migrantes busquen su autosuficiencia y que, preferentemente, provengan de culturas cercanas.
El dirigente popular anunció que aquellos migrantes, incluso los que tienen situación regular, que no cumplan con la ley y cometan delitos contra la libertad sexual, especialmente si son reincidentes, serán expulsados del país. «El modelo buenista de la integración ha fracasado», afirmó, abogando por un enfoque que enfatice el mérito y la adaptación, con el objetivo de garantizar la seguridad y la convivencia en la sociedad.
Además, calificó de «inmoralidad» la idea de permitir la entrada indiscriminada de todos los migrantes y repartirlos entre diferentes comunidades, argumentando que dicha acción es «racista, insolidaria y desleal». En relación con los menores migrantes, lamentó que se consideran como «si fueran paquetería», siendo distribuidos solo entre determinadas comunidades autónomas.
La situación de Formentera
Por su parte, la presidenta del Govern balear, Marga Prohens, se refirió al «drama humanitario» que representa la inmigración irregular, que en el caso de Formentera cobra mayor relevancia. Prohens destacó que Feijóo es «el primero que viene a conocer la realidad de las Islas», contrastando su presencia con la ausencia de miembros del Gobierno central respecto a esta problemática.
Prohens indicó que actualmente Baleares acoge a más de 700 menores migrantes no acompañados, y resaltó que dos de cada tres menores tutelados en las Islas son migrantes irregulares no acompañados. En cuanto a Formentera, mencionó que este año la isla ha recibido ya a más de 2.000 migrantes y tiene bajo su tutela a 136 menores.
