El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha exigido este lunes al jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, que el nuevo fiscal general del Estado cuente con «el aval» del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), y que sea un jurista de «reconocido prestigio con más de 20 años en la profesión», sin haber desempeñado cargos políticos en los últimos cinco años.
«Debería cumplir estos requisitos mínimos de solvencia e independencia», ha declarado Feijóo durante su intervención en un acto con motivo del Día de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, organizado por el PP en su sede nacional en Madrid.
La exigencia de Feijóo se produce tras la renuncia del fiscal general del Estado, quien presentó su dimisión al Gobierno luego de que fuera condenado por el Tribunal Supremo (TS) a dos años de inhabilitación por un delito de revelación de secretos. Esta condena afecta a Alberto González Amador, novio de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso.
«Dimisión obligada» de García Ortiz tras la condena del TS
Ante la misiva de renuncia, Feijóo ha señalado que se trata de una «dimisión obligada» tras haber sido «inhabilitado por la Justicia», argumentando que el Gobierno debería preocuparse por que su sustituto cumpla una serie de requisitos imprescindibles.
En este contexto, ha subrayado que el nuevo fiscal debería ser «un jurista de reconocido prestigio con más de 20 años en la profesión» y contar con el «aval» del CGPJ en su informe preceptivo y favorable sobre la idoneidad del candidato para el puesto.
Feijóo ha insistido en que el nombramiento debe ser respaldado por el CGPJ y ha añadido que este es un compromiso que asume el PP, y espera que el Ejecutivo lo respete al designar al nuevo fiscal general.
Además, el líder del PP ha enfatizado que el nuevo jefe del Ministerio Público no debería haber «desempeñado cargos políticos en los cinco años anteriores». Recordó que esto ya es una obligación legal gracias a las exigencias que su partido impuso en el acuerdo de renovación del CGPJ.
«No habrá ya un fiscal general del Estado nombrado por Sánchez sin la sombra de la degradación sanchista, pero debería cumplir estos requisitos mínimos de solvencia e independencia», agregó Feijóo.
Un Gobierno que «ahora se manifiesta en contra de los jueces»
Con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, que se conmemora el 25 de noviembre, Feijóo ha criticado la doble moral del Gobierno, afirmando que este, que «antes se manifestaba por los derechos de las mujeres, ahora se manifiesta en contra de los jueces».
El líder del PP también ha mencionado la situación actual de García Ortiz y ha señalado que es necesario observar «qué pasa en el Tribunal Supremo y en la Audiencia Nacional», refiriéndose a la próxima revisión de casos, como el del exministro José Luis Ábalos, así como la reciente liberación de Santos Cerdán, exnúmero tres del PSOE.
La hipocresía del feminismo gubernamental
Feijóo no escatimó críticas hacia la gestión del Gobierno en torno a la violencia de género, indicando un aumento del 62% en los delitos contra la libertad sexual desde el inicio de la administración de Sánchez. Señaló que han convertido a España «en un país más inseguro para las mujeres».
Asimismo, afirmó que «la mayor hipocresía de este Gobierno ha sido su supuesto feminismo», advirtiendo que las mujeres en España no pueden esperar nada de un gobierno formado por el partido de Íñigo Errejón y el de José Luis Ábalos. «¿Cómo van a decirle a las mujeres que son dueñas de su destino cuando en este país la mejor forma de tener oportunidades es ser la sobrina de Ábalos, la esposa de Sánchez o la mujer de Santos Cerdán?», comentó Feijóo.
Finalmente, concluyó que España «necesita un cambio» y un Gobierno que se ocupe de los problemas reales de los españoles, devolviendo la credibilidad a las instituciones. «Necesita un Gobierno que tenga la voluntad y determinación de hacer de España un país más seguro para todos, especialmente para las mujeres, especialmente para las víctimas», agregó.
En este sentido, resaltó que uno de los «principales retos» que tendrá por delante el PP es recuperar la altura y la visión de Estado para los asuntos importantes, iniciando así una nueva época de política que priorice la honestidad y la unidad para combatir la violencia de género.
