El exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha declarado este jueves que conoció el presunto espionaje al extesorero del PP, Luis Bárcenas, a través de la prensa. Fernández Díaz ha negado haber ordenado alguna operación para robar información comprometedora y ha afirmado que nadie dentro del Partido Popular le transmitió ninguna «inquietud» o «preocupación» respecto a los datos que pueda poseer Bárcenas. «Nadie me habló de la ‘Operación Kitchen'», ha enfatizado.
Estas afirmaciones fueron realizadas durante su declaración como acusado ante el tribunal de la Audiencia Nacional que juzga la ‘Operación Kitchen’, un presunto espionaje orquestado por el Ministerio del Interior del gobierno de Mariano Rajoy. Se alega que este espionaje tenía como objetivo robar información a Bárcenas sobre dirigentes del PP y, supuestamente, obstaculizar la investigación sobre la existencia de una contabilidad opaca en el seno del partido.
Fernández Díaz, para quien la Fiscalía solicita 15 años de prisión, solo ha contestado a las preguntas de su abogado y del tribunal, reiterando que nunca ordenó poner en marcha ningún operativo contra el entonces tesorero. «En absoluto», ha insistido.
El exministro también ha señalado que no tenía conocimiento de que Bárcenas pudiera poseer información comprometedora para él o para otros dirigentes del PP. Asimismo, negó saber que Sergio Ríos, el chófer de Bárcenas, también acusado en el juicio, fuera confidente de la Policía Nacional.
En su declaración, Fernández Díaz detalló que nunca habló con Eugenio Pino, exdirector adjunto operativo de la Policía Nacional y también acusado en el juicio, sobre esa «operación». Insistió en que las cuestiones operativas policiales «no forman parte de la competencia y la responsabilidad del ministro del Interior».
“Yo me entero de esa operación cuando empieza a aparecer en medios de comunicación. No me había enterado de esa operación y, por tanto, no había hablado con nadie”, ha remarcado, refiriéndose a si discutió sobre el tema con su ex ‘número dos’, Francisco Martínez, también acusado en el juicio.
No reconoce los mensajes sobre el espionaje
Fernández Díaz ha indicado que no reconoce mensajes supuestamente enviados a Francisco Martínez informándole sobre el clonado de los dispositivos de Bárcenas, realizado por agentes de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la Policía Nacional en una cafetería de Madrid, o interesándose sobre el chófer de Bárcenas.
Argumentó que, dado que no tenía conocimiento de los hechos en el periodo en que supuestamente se enviaron estos mensajes, «jamás» pudo haber enviado un texto a Martínez sobre el asunto. Además, considera «ilógico» que el ministro informe al secretario de Estado, ya que es el «número dos» quien debe informar al «número uno».
Uno de los mensajes, reproducido en la vista oral, databa del 18 de octubre de 2013 y decía lo siguiente: «La operación se hizo con éxito. Se ha volcado todo (2 iPhone y 1 iPad). Mañana tendremos el informe. Según dice el informador (veremos si es así), ese material lo había dado B a los abogados para poder obtener a través de ellos los teléfonos y otros datos de su agenda, en orden a contactar con ellos para poder preparar su defensa jurídica».
El juicio demostró que la fecha de este mensaje coincidía con el clonado del contenido de varios dispositivos electrónicos de Bárcenas, un trabajo que, según reconocieron durante el juicio los agentes involucrados, se realizó en octubre de 2013 en una cafetería ‘Vips’ del centro de Madrid.
Nada de nada sobre fondos reservados
Francisco Martínez protocolizó los mensajes ante notario para certificar que los había recibido de Fernández Díaz. Sin embargo, el perito informático que los analizó, que declaró en el juicio a petición de Fernández Díaz, señaló que detectó «indicios de manipulación» y que no pudo garantizar que fueran enviados por el exministro.
Preguntado por su abogado sobre la gestión de los fondos reservados —con los que, según los investigadores, la supuesta trama habría pagado al chófer como confidente—, Fernández Díaz afirmó que no firmó «ningún documento» ni autorizó pago alguno. «Nada de nada», resumió.
El exministro también ha negado haber dado indicaciones al comisario José Luis Olivera, otro acusado en este juicio, para presionar al investigador de la trama Gürtel, Manuel Morocho. «Esa información es falsa», aseguró, añadiendo que conoció al inspector durante este proceso.
Asimismo, Fernández Díaz puntualizó que no estaba al tanto de esos mensajes porque él «jamás» ha utilizado la letra K para enviarlos. «Jamás he utilizado la K, te quiero con K ni entonces ni ahora», concluyó.
