El Departamento foral de Infraestructuras y Desarrollo Territorial de la Diputación de Bizkaia ha anunciado la finalización de las obras de mejora realizadas en el enlace de Basauri de la A-8, en el entorno del túnel de Malmasín, tras 26 meses de trabajo y una inversión de 5.360.946 euros.
La intervención se ha centrado en la sustitución de sistemas de contención obsoletos y en la mejora de la señalización en todo el enlace y su entorno, con el objetivo de adaptarlos a los actuales requisitos de seguridad vial. Según la Diputación, «las barreras existentes databan de la construcción original del enlace y habían quedado obsoletas».
La implantación de las nuevas barreras ha requerido intervenciones altamente especializadas, que han incluido demoliciones e hidrodemoliciones mediante robot en los bordes de las estructuras. Esto ha permitido el refuerzo de las mismas y la retirada de los sistemas antiguos antes de la instalación de los nuevos pretiles y barreras.
Desde Infraestructuras se ha destacado que todas estas obras se han ejecutado con metodologías específicas y horarios adaptados para minimizar la afección al tráfico, especialmente en los accesos al túnel de Malmasín. La complejidad técnica de la actuación ha hecho necesario realizar los trabajos en horario nocturno en el entorno del túnel durante más de dos años, lo que ha implicado un total de 80 cortes de tráfico nocturnos y la habilitación de bypass.
El nudo de Basauri comprende 22 estructuras, entre puentes, pasos inferiores y muros, que estaban equipadas con sistemas de contención antiguos que requerían de «una inmediata sustitución». En total, se han ejecutado 1.196 m² de hidrodemolición robotizada, se ha instalado un kilómetro de pretiles metálicos y se han colocado 6 kilómetros de nueva barrera de contención.
59.000 vehículos diarios
Desde la Diputación se ha subrayado que el enlace de Basauri es «especialmente complejo» debido a su elevada intensidad media diaria, que alcanza los 59.000 vehículos. Cualquier modificación en la señalización o el balizamiento a causa de las obras provoca una percepción inmediata por parte de los conductores, que puede generar retenciones, las cuales han sido inevitables durante los trabajos.
Con esta actuación, la Diputación Foral de Bizkaia continúa aplicando una política preventiva en materia de seguridad vial, actuando de manera prioritaria en puntos estratégicos de la red para minimizar riesgos y evitar consecuencias graves en caso de accidente.
Las obras comenzaron en septiembre de 2021 y se han prolongado durante 26 meses, con una inversión total de 5.360.946 euros.
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