
BARCELONA, 14 Abr. (EUROPA PRESS) – Fracttal ha adquirido la empresa catalana Tcman, especializada en el desarrollo de soluciones de gestión de mantenimiento (GMAO) y que cuenta con clientes como Serveo, Acciona, Eiffage, Moncobra, Sanitas o Quirón, que utilizan su plataforma GIM para la gestión de sus activos críticos en sectores como infraestructuras, industria y servicios.
La operación, cuyo importe no se ha dado a conocer, permitirá a Fracttal integrar la «experiencia y base de clientes» de la compañía catalana con su plataforma tecnológica basada en inteligencia artificial, que actualmente gestiona más de 20 millones de activos en más de 60 países, informaron ambas en un comunicado este martes.
El consejero delegado y cofundador de Fracttal, Christian Struve, ha explicado que esta unión acelerará la transformación de la compañía, combinando décadas de experiencia en el sector con tecnología avanzada e inteligencia artificial para «ayudar a la industria a operar mejor».
Además, la compañía prevé que esta operación impulse la evolución del software GIM dentro del ecosistema de Fracttal, incorporando capacidades basadas en IA, analítica avanzada e integración con tecnologías IoT. Para Tcman, la integración representa una «nueva etapa» tras tres décadas en el mercado español, lo que le permitirá escalar su tecnología a nivel internacional.
El fundador de la empresa catalana, Eloy Ortega, ha valorado que «unirnos a Fracttal nos permite ampliar el alcance de nuestra tecnología y seguir evolucionando nuestras soluciones en un contexto en el que el mantenimiento es cada vez más estratégico».
RONDA
La operación de adquisición se ha cerrado meses después de que Fracttal completara una ronda de financiación de 35 millones de dólares, que espera destinar precisamente a reforzar sus capacidades de inteligencia artificial, acelerar el desarrollo de producto y ampliar su presencia en mercados estratégicos de Europa y Latinoamérica.
Según ha defendido la plataforma global de ‘maintenance intelligence’, «el mantenimiento se está convirtiendo en una función cada vez más estratégica para las empresas, especialmente en sectores intensivos en activos físicos como infraestructuras, industria, energía o sanidad».
