En una reciente intervención en Bruselas, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, manifestó su rechazo al modelo de la Política Agraria Común (PAC) propuesto por la Comisión Europea. Durante el Diálogo de Alto Nivel sobre la PAC y el Desarrollo Rural del Comité de las Regiones, celebrado el 3 de marzo de 2026, García-Page destacó la importancia de que la agricultura de los 27 no sea sacrificada en el contexto de una crisis de seguridad.
Postura crítica ante la PAC de Bruselas
El jefe del Ejecutivo regional consideró que “si la propuesta definitiva sobre la Política Agraria Comunitaria se tuviera que fraguar en el seno del Comité de las Regiones, sería relativamente fácil conseguir un consenso”. Además, subrayó que su planteamiento no es un rechazo a matices o propuestas concretas, sino una enmienda global que cuestiona la política agraria vigente y su relevancia en la Unión Europea.
Acompañado por el vicepresidente Segundo de la Junta, José Manuel Caballero, y el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, así como la directora general de Asuntos Europeos, Nazareth Rodrigo, García-Page criticó el modelo actual, que a su parecer retrocede hacia la nacionalización y genera una PAC confusa y menos compacta.
“Si no se arregla el modelo, el concepto, la distribución, de poco servirá hablar sobre la cantidad de dinero disponible y sobre algunos matices que necesitan mejoras”, insistió el presidente. Asimismo, pidió discutir la propuesta agresiva presentada, que él argumenta esconde una reducción del peso de la PAC en el gasto financiero que busca asumir la Comisión Europea.
Una PAC incoherente
García-Page describió la propuesta de la PAC como “incoherente hasta con el resultado de las elecciones europeas y con algunos de los objetivos estructurales de la Unión Europea”. Lamentó que se cuestione alcanzar el 25% de la producción de agricultura ecológica y que se complican los esfuerzos por incorporar a jóvenes en este sector vital.
“Es una propuesta disruptiva que no es de transición, sino que es rupturista. En mi tierra diríamos que es como echarle agua al vino”, agregó. En su opinión, existe una creciente preocupación por la seguridad en Europa, pero advirtió que “no debe ser a expensas de los agricultores o ganaderos, los jóvenes agricultores y las políticas de sostenibilidad”.
En su declaración, García-Page recordó que la seguridad alimentaria y la cohesión son factores estratégicos que deben ser protegidos, y enfatizó la importancia de mantener un diálogo constructivo en torno a la PAC para lograr un modelo que beneficie a todos los Estados miembros de la UE.
