
GUADALAJARA, 12 Ene. (EUROPA PRESS) – La provincia de Guadalajara se ha convertido en el escenario de un proyecto piloto, pionero en España, para hacer frente a la grave falta de mano de obra que sufre el sector de la construcción, un problema que se extiende al conjunto de Castilla-La Mancha, donde, según las estimaciones, harían falta unos 40.000 trabajadores. Esta crisis afecta la capacidad de respuesta ante la creciente demanda de vivienda.
Bajo el nombre ‘Construyendo un futuro profesional’, la iniciativa permitirá la contratación y formación simultánea de 16 personas desempleadas mediante contratos de formación en alternancia, combinando empleo remunerado y aprendizaje en obra. La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha contribuirá con 57.000 euros, sin descartar que si el proyecto va bien, se amplíe y mejore.
El proyecto ha sido presentado este lunes en una rueda de prensa en la que participaron el presidente de la Asociación Provincial de Empresas de la Construcción de Guadalajara (APEC), Emilio Díaz; el presidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC) y de la Fundación Laboral de la Construcción, Pedro Fernández; el presidente de la Fundación Hercesa, Juan José Cercadillo, y la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco.
Durante su intervención, Emilio Díaz subrayó que la raíz del problema actual se encuentra en la profunda crisis que vivió el sector durante más de una década. «Muchos trabajadores salieron de la construcción en una crisis muy larga que interrumpió la formación natural en las obras y rompió el relevo generacional», explicó. Además, añadió que en la actualidad «ya no hablamos solo de mano de obra cualificada, sino de falta de mano de obra, sin más».
Ante esta situación, Díaz detalló que desde APEC Guadalajara se impulsó este proyecto, que arranca con 16 personas gracias a una subvención de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. «Hemos encontrado un acomodo legal para su formación con contratos en alternancia: dos días de formación y tres de trabajo en las propias obras, cobrando desde el primer día», indicó, destacando que la asociación pondrá recursos propios para ayudar a soportar los costes a las empresas participantes.
Díaz también advirtió que Guadalajara sufre una fuerte competencia de otros sectores por la mano de obra y reclamó una campaña institucional de dignificación del sector. «Creo que es una deuda que tiene la administración. Necesitamos ayuda y recursos, y si el proyecto nos desborda, necesitaremos más apoyo», señaló, una solicitud que fue recogida por la consejera de Economía, quien se comprometió a implementar medidas como se hizo en otros sectores.
Desde una perspectiva más amplia, Pedro Fernández, presidente de la CNC y de la Fundación Laboral de la Construcción, calificó la escasez de trabajadores como «uno de los principales problemas del sector a nivel nacional y regional».
UN SECTOR QUE NO HA SABIDO ATRAER NI A JÓVENES NI A MUJERES
Fernández ofreció una radiografía preocupante: «Solo el 10% de los trabajadores tiene menos de 29 años y casi otro 10% supera los 60. De aquí a diez o quince años, un tercio de las plantillas se va a jubilar». En este contexto, reconoció que el sector no ha sabido atraer ni a jóvenes ni a mujeres. «Estamos vendiendo mal el sector. Cuando los jóvenes conocen las condiciones laborales, muchos no se quieren ir, pero no llegamos a ellos», afirmó.
Sin embargo, sobre la presencia femenina, destacó que, aunque ha crecido, «a pie de obra solo el 6% son mujeres, cuando hemos comprobado que en algunos oficios, por el cuidado y el mimo, son incluso mejores». Fernández defendió iniciativas como la presentada en Guadalajara como «ejemplos a seguir» y reclamó una mayor coordinación entre administraciones.
«El diagnóstico está claro. Necesitamos un pequeño impulso, y hoy la Consejería lo ha dado», aseguró, subrayando el papel de la Fundación Laboral de la Construcción como una de las principales entidades formativas del país.
NO HAY PERSONAL QUE QUIERA SEGUIR EL OFICIO
Por su parte, Juan José Cercadillo, presidente de la Fundación Hercesa, compartió una perspectiva histórica del sector, recordando que desde los años ochenta la construcción ha sufrido fuertes ciclos y crisis que han provocado una salida masiva de trabajadores. «En 2008 hubo una huida de personal de la construcción hacia otros sectores, y desde entonces no hemos conseguido recuperarlo», señaló.
Cercadillo lamentó que, pese a haber impartido más de 42.000 horas de formación desde la Fundación Hercesa, «no hay personal que quiera seguir el oficio», motivo por el que valoró muy positivamente el acuerdo con la Junta. «Creo que este es el inicio de un camino de éxitos. Hay que incentivar la formación y esta es una gran oportunidad, exportable a muchas zonas y sectores», afirmó, comprometiendo la colaboración de la fundación con el proyecto.
LA CONSTRUCCIÓN, UNA OPORTUNIDAD LABORAL
De su lado, Patricia Franco, consejera de Economía, Empresas y Empleo, fue contundente al señalar el objetivo de la iniciativa. «Hoy estamos aquí para intentar revertir una situación recurrente en la construcción: la falta de mano de obra. Ya no hablamos solo de cualificación, sino de personas», declaró, agradeciendo expresamente «el esfuerzo y el riesgo» asumido por las organizaciones empresariales y las fundaciones.
Franco hizo un llamamiento a las personas desempleadas para que vean en la construcción una oportunidad laboral. «Los coletazos de la anterior crisis dejaron una mancha muy profunda en la imagen del sector, pero hoy es un sector de vanguardia, con industrialización y digitalización, y con futuro», defendió, apostando por «un trabajo en equipo» entre administraciones y empresas.
La consejera explicó que la Junta destina 57.000 euros a este proyecto piloto, una inversión que calificó de «muy económica» en relación con su potencial impacto. «Si este proyecto sale bien, estamos dispuestos a seguir invirtiendo en el sector, porque este modelo de formación en oficios, con empresas y fundaciones del territorio, es el mejor modelo y apostamos por él con los ojos cerrados», aseguró.
Asimismo, recordó que en la última década el Gobierno regional ha invertido 76 millones de euros en formación en construcción, y que el empleo en el sector ha pasado de algo más de 51.000 personas a cerca de 91.600, aunque reconoció que el objetivo es seguir creciendo y llegar a los datos de antes de la crisis.
«Necesitamos jóvenes, mujeres y relevo generacional. Sin mano de obra no podremos construir más viviendas ni con mejores calidades», advirtió.
Según datos y estimaciones del propio sector, a día de hoy en España faltan en torno a 700.000 trabajadores de la construcción para cubrir la demanda actual de obra nueva, rehabilitación y planes vinculados a fondos europeos y políticas de vivienda. No hay una cifra oficial desglosada por Castilla-La Mancha, donde actualmente hay cerca de 90.000 personas ocupadas en el sector y se necesitan alrededor de 40.000 más para satisfacer las necesidades actuales
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