BILBAO, 17 Mar. (EUROPA PRESS) – El Gobierno vasco ha defendido que la vía para que Euskadi logre un salario mínimo propio es el diálogo social y no la «confrontación», condenando los incidentes que se han producido en el marco de la huelga general de este martes en Euskadi.

En la rueda de prensa posterior al consejo de Gobierno, la portavoz del Gobierno vasco, María Ubarretxena, y el vicelehendakari segundo y consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, se han referido a la huelga general convocada este martes por los sindicatos ELA, LAB, Steilas, Etxalde y Hiru para exigir un salario mínimo propio de, al menos, 1.500 euros.
Ubarretxena ha manifestado que el Gobierno vasco está trabajando en esta jornada porque su cometido es «sacar adelante a este país», destacando que se vive en un contexto geopolítico «muy difícil» que requiere tomar medidas y decisiones urgentes.
La portavoz del Ejecutivo ha indicado que ofrecerán datos de seguimiento a lo largo del día, subrayando que, al margen de ello, el Ejecutivo respeta el derecho a la huelga, así como el derecho al trabajo, y ha reclamado que las protestas «se desarrollen de manera pacífica y sin coacciones».
Además, ha afirmado que Euskadi debe «poder tener un salario mínimo propio y competencias para ello», aunque ha aclarado que, hasta la fecha, no cuentan con esas competencias. En cualquier caso, la portavoz considera que el camino no debe ser la confrontación, sino el diálogo social con sindicatos y empresas, «respetando el marco competencial, porque solo así será viable».
Ubarretxena ha insistido en que el contexto es «delicado» y que la crisis de Oriente Medio está afectando tanto a empresas como a familias; por ello, ha pedido «altura de miras» para trabajar a favor del diálogo, proteger el empleo y actuar con responsabilidad.
Por su parte, Mikel Torres ha manifestado que respetan el «derecho constitucional» de huelga y ha asegurado que los servicios mínimos se están cumpliendo «en su totalidad». Señaló que, desde esa perspectiva, la jornada se desarrolla con «normalidad», salvo por «situaciones puntuales» que han ocurrido desde primera hora de la mañana, como los intentos de cortar los accesos a las grandes ciudades para «retrasar o impedir la llegada de los trabajadores que querían ir a su puesto de trabajo».
El vicelehendakari ha remarcado que se debe garantizar tanto el derecho de las personas a realizar la huelga como el derecho de aquellos que, no estando de acuerdo con la misma, desean acceder y cumplir con su jornada laboral. En este sentido, ha condenado cualquier tipo de «incidentes, enfrentamientos y destrozos» que se estén produciendo en momentos «puntuales».
Torres concluyó enfatizando: «La condena más rotunda por parte del Gobierno vasco. El derecho constitucional a la huelga tiene que ir ligado al derecho constitucional de las personas que quieran ir al trabajo. Una labor es informar, que es totalmente legítima, pero otra cosa es amedrentar, intentar amenazar o hacer incluso destrozos en situaciones que no tienen mucho sentido».
