BILBAO, 2 de marzo. (EUROPA PRESS) – El lehendakari, Imanol Pradales, ha reconocido que el Gobierno vasco «ya está monitorizando las potenciales afecciones» a la economía y a las empresas vascas radicadas en Oriente Medio para «establecer las medidas que sean necesarias» tras la reciente «escalada bélica» provocada por el ataque de Estados Unidos e Israel al régimen de Irán. Además, ha reivindicado el respeto al derecho internacional, la desescalada, la moderación en el uso de la fuerza y la apertura del diálogo multilateral.
Pradales se expresó de esta manera en el discurso de inauguración oficial de la Bienal de Máquina Herramienta (BIEMH) el pasado lunes en el BEC de Barakaldo, donde indicó que este «nuevo episodio» tendrá «un impacto negativo en la economía global, afectando a los precios de la energía, las relaciones comerciales y las cadenas de suministro global».
El lehendakari considera que Oriente Medio se «adentra en un escenario bélico muy peligroso y de consecuencias impredecibles», con un «riesgo real de que se abra una guerra regional que desemboque en un conflicto híbrido y prolongado en el tiempo». Lamentó que las guerras causan un primer efecto dramático e irreversible: «víctimas civiles. Vidas arrebatadas que jamás volverán».
Desescalada y monitorización económica
Tras reivindicar el respeto al derecho internacional, la desescalada, la moderación en el uso de la fuerza, y la apertura del diálogo multilateral, en línea con lo planteado por la Unión Europea, Pradales insistió en que el conflicto «tendrá un impacto negativo en la economía global».
Por ello, desde el Gobierno vasco, ha explicado que están ya «monitorizando las potenciales afecciones» a la economía vasca y a las empresas vascas radicadas en Oriente Medio para «establecer las medidas que sean necesarias».
A lo anterior, el lehendakari añadió que se suma la «complejidad» del momento actual, que incluye factores como la inestabilidad, la interrupción de las cadenas de suministro, la competencia china, los costes energéticos y la ralentización en mercados europeos clave, además del complicado panorama en el sector de la automoción.
