
MADRID 5 Ene. (EUROPA PRESS) – El primer ministro de Groenlandia, Jens Frederik Nielsen, ha exigido este lunes respeto al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a quien ha criticado por su retórica intervencionista. Aunque Nielsen ha dejado abierta la posibilidad de negociación, se ha opuesto firmemente a las «fantasías» de una posible anexión.
Diálogo y respeto al Derecho Internacional
«Estamos abiertos al diálogo. Estamos abiertos a las conversaciones. Pero tiene que ser a través de los canales adecuados y respetando el Derecho Internacional. Y los canales adecuados no son publicaciones aleatorias e irrespetuosas en las redes sociales», señaló Nielsen en su perfil de Facebook.
Reacción a las afirmaciones de Trump
Nielsen reaccionó a unas recientes declaraciones de Trump en las que exigía el control de Groenlandia «por motivos de seguridad», y criticaba la gestión de la isla por parte de Dinamarca. «Las amenazas, las presiones y las conversaciones sobre la anexión no tienen cabida entre amigos. Así no se habla con un pueblo que ha demostrado repetidamente responsabilidad, estabilidad y lealtad. Ya basta. No más presiones. No más insinuaciones. No más fantasías sobre la anexión», instó el primer ministro.
Falta de respeto y defensa de la soberanía
El primer ministro ha calificado de «falta de respeto» las afirmaciones de Trump relacionadas con la intervención militar estadounidense en Venezuela. «Nuestro país no es un objeto de la retórica de una superpotencia. Somos un pueblo. Una tierra. Y una democracia. Esto tiene que ser respetado», enfatizó.
Importancia de la confianza y la lealtad
Nielsen ha subrayado que en Groenlandia son conscientes de su situación estratégica y que su seguridad depende de «buenos amigos y alianzas fuertes», las cuales «se construyen bajo la base de la confianza». «La confianza exige respeto», remarcó, añadiendo que la retórica del presidente estadounidense no es digna de los «verdaderos amigos» y es «total y absolutamente inaceptable».
Aspiraciones expansionistas de Trump
Las intenciones de Trump respecto a Groenlandia han sido una constante desde su regreso a la Casa Blanca hace un año. Bajo la justificación de la seguridad nacional y la presencia de buques chinos y rusos en la región, el presidente estadounidense ha reclamado el control de la isla.
