Guadalajara inauguró su Carnaval el pasado sábado con un emotivo pregón que celebra las tradiciones de la provincia y la participación de 36 botargas, un evento que se vio alterado por la lluvia, obligando a cambiar la localización al Espacio Tyce. La ciudadanía demostró una vez más que la identidad popular se mantiene viva aun ante las adversidades.
La alcaldesa y el pregonero dan inicio al Carnaval
La alcaldesa de Guadalajara, Ana Guarinos, recibió antes del evento al pregonero del Carnaval 2026, Felipe Sanz, presidente de la asociación Gentes de Guadalajara. La alcaldesa le entregó una máscara especialmente diseñada para él, adornada con motivos del Tenorio Mendocino y su característica capa.
Durante su discurso, Felipe Sanz recordó la conexión histórica de Guadalajara con el Carnaval a través del Tenorio Mendocino, cuya primera escena rememora un Carnaval del siglo XVI. Sanz destacó que «Guadalajara es la única ciudad con dos Carnavales», refiriéndose tanto al Carnaval de invierno como al Mendocino. Además, instó a los asistentes a disfrutar de estas fechas «con estilo y bullicio».
El pregonero también evocó el espíritu del Carnaval, recordando que en estas festividades «hasta el hombre más principal puede, sin desentonar con su linaje, usar un disfraz que oculta su identidad». A su vez, animó a la comunidad a apreciar la belleza de la ciudad y de la provincia, no solo por sus paisajes, sino por la alegría de su gente.
En su intervención, la alcaldesa agradeció el esfuerzo de aproximadamente 150 personas que conforman los diferentes grupos de botargas y mascaritas que viajaron desde distintas localidades a pesar del mal tiempo. Guarinos afirmó: «Hoy Guadalajara vuelve a escuchar el sonido del cencerro y los cascabeles, una celebración que tiene profundas raíces en nuestra historia y cultura».
La respuesta del público y la participación activa de los grupos también fueron enfatizadas, resaltando que «las tradiciones no dependen únicamente de los lugares, sino de las personas que las mantienen vivas». En este inicio oficial de las celebraciones también estuvieron presentes el concejal de Festejos, Santiago López, y otros miembros de la Corporación Municipal.
Participación vibrante en el Espacio Tyce
El Espacio Tyce se transformó en un colorido mosaico de tradiciones, albergando 36 botargas y diversas manifestaciones culturales de toda la provincia de Guadalajara.
Entre las botargas que participaron se encontraron las de Alarilla, Albalate de Zorita, Aleas, Almiruete, Arbancón, Beleña de Sorbe, Cabanillas del Campo, Fuencemillán, Humanes, La Mierla, Luzón, Majalrayo, Mazuecos, Montarrón, Muduex, Peñalver, Razbona, Romanones, Salmerón, Taracena, Tórtola de Henares, Valdenuño Fernández, Valdesaz, Valdesotos, Valdepeñas de la Sierra y Villaseca de Uceda, junto con manifestaciones de Membrillera, Atienza, Riba de Saelices y los tres estilos tradicionales de Robledillo de Mohernando (botarga infantil, botarga de casados y vaquillas).
Este evento se convirtió en una de las representaciones más completas del folclore provincial celebrado en la capital. Destacó, además, la inclusión este año de la Botarga de La Mierla, que se había recuperado tras noventa años de inactividad. La alcaldesa le otorgó el distintivo oficial, reconociendo el esfuerzo por mantener viva esta tradición.
El colectivo Mascarones animó el ambiente interpretando el tradicional aliguí, con su célebre frase «con la mano no, con la boca sí», generando una atmósfera de humor y complicidad. Asimismo, un grupo de danzantes del Tenorio Mendocino llevó a cabo su baile carnavalesco, reforzando la conexión entre el teatro clásico, la tradición y las festividades populares de Guadalajara.
