El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ha expresado su profunda preocupación por la situación del conflicto en el Sáhara Occidental, que se acerca a su 50º aniversario. En un informe reciente, Guterres insta a Marruecos y al Frente Polisario a que realicen un «cambio de rumbo urgente» que evite una escalada del conflicto y lleve a una «solución política justa y duradera».
Preocupación por la situación actual
Guterres ha manifestado su inquietud en relación a la evolución de los acontecimientos en el Sáhara Occidental, donde la tensión y las hostilidades de baja intensidad entre Marruecos y el Frente Polisario han persistido en el último año. El incremento de estas hostilidades ha llevado al secretario general a calificar la situación como «alarmante e insostenible», reclamando un cambio significativo que prevenga una nueva escalada del conflicto.
Hacia una solución política
Guterres ha realizado un llamamiento a «todas las partes implicadas» para que trabajen en busca de una solución política aceptable para todos, sin nombrar en concreto a Marruecos o al Polisario. Resalta la importancia del apoyo de la comunidad internacional, señalando que este esfuerzo debe apoyarse en la mediación de las Naciones Unidas con el objetivo de alcanzar un acuerdo duradero.
Urge una respuesta a cinco décadas de conflicto
Al cumplirse medio siglo del inicio del conflicto, el secretario general señala que es más necesario que nunca encontrar una solución que contemple la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental, en línea con las resoluciones del Consejo de Seguridad. Esto incluye los esfuerzos de su enviado especial, Staffan de Mistura, quien ha estado en contacto con Marruecos, el Polisario y otros actores clave como Argelia y Mauritania, aunque el informe no menciona a España, la antigua potencia colonial.
Plan de autonomía y apoyo internacional
El plan de autonomía propuesto por Marruecos en 2007 ha ido ganando apoyos en los últimos tiempos. Francia y el Reino Unido han dado su respaldo al plan durante 2024, mientras que Estados Unidos y España también han reconocido la marroquinidad del Sáhara. Sin embargo, el Polisario rechaza esta propuesta y sigue abogando por la celebración de un referéndum de autodeterminación.
La situación en el Sáhara Occidental requiere una atención urgente y concertada que, según Guterres, parece posible si las partes están dispuestas a cambiar su enfoque. La comunidad internacional juega un papel crucial en facilitar un diálogo que conduzca a la paz y estabilidad en la región.
