El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha afirmado que la falta de salud mental no debe considerarse una debilidad ni un tabú al momento de establecer prioridades en la agenda de un país. Estas declaraciones fueron realizadas durante un acto conmemorativo del Día Mundial de la Salud Mental, donde insistió en la necesidad de ser más determinados en la prevención de los problemas relacionados con la salud mental.
Ser «Más Ambiciosos»
Illa subrayó la importancia de educar y capacitar a las personas para que puedan gestionar su salud mental a lo largo de sus vidas, comenzando desde la infancia. En este sentido, indicó: «No se trata de poner más psiquiatras o más psicólogos y basta. Debemos ser más ambiciosos en línea con la estrategia del Pacte Nacional de la Salut Mental, la primera estrategia de Europa que incluye todos los departamentos, entidades, municipios y la sociedad civil».
Además, el presidente defendió la transformación del modelo de atención y la integración sociosanitaria, la mejora de la atención primaria, la reorientación de los centros de salud mental infantil y juvenil, así como la implementación de mejores medidas para la detección precoz.
Illa también valoró que el sistema de salud en Cataluña ofrece atención a todos los ciudadanos con los mismos recursos, sin distinción de su estatus socioeconómico.
Un Debate y Cuatro Consellers
El acto culminó con la participación de los consellers Albert Dalmau (Presidencia), Olga Pané (Salud), Mónica Martínez Bravo (Derechos Sociales e Inclusión) y Ramon Espadaler (Justicia y Calidad Democrática).
Durante el evento, se llevó a cabo una demostración de musicoterapia y una mesa redonda con destacados participantes, que incluyó al director del Plan Director de Salut Mental y Adicciones de la Generalitat, Josep Tristany, la directora general de Juventud del Govern, Clara Quirante, y la coordinadora de proyectos de Artes en Salud del MNAC, Norma Vélez.
