En Palma, la presidenta del Congreso de los Diputados y secretaria general del PSIB, Francina Armengol, ha acusado al PP de concebir la vivienda como «un bien de especulación». En este contexto, el presidente de la Generalitat y primer secretario del PSC, Salvador Illa, ha reiterado que evalúan medidas «drásticas» para frenar la «compra especulativa».
Ambos líderes participaron en un diálogo que cerró las jornadas interparlamentarias de los socialistas de Baleares, Catalunya y la Comunidad Valenciana, que se llevaron a cabo en Palma. La crisis del acceso a la vivienda fue reconocida como uno de los problemas principales en las tres regiones, demandando soluciones inmediatas.
«Tenemos muchos problemas y retos, pero el más importante, y no nos cansamos de repetirlo, ni cuando gobernamos ni cuando estamos en la oposición, es la vivienda», afirmó Armengol. Esta crítica se enfocó especialmente hacia la política de vivienda del actual Govern del PP, que, a su juicio, perpetúa la idea de que «la vivienda es un bien de especulación».
Armengol enfatizó que «protegen a quienes especulan con la vivienda y el suelo», acusando al Govern de crear leyes que benefician a estos especuladores. «Es así de bestia y crudo, están jugando con la ciudadanía», señaló.
Además, la presidenta del Congreso criticó que el Ejecutivo autonómico «hace toda la política que puede en contra de la vivienda de protección» de una manera «perversa». Según sus palabras, las autoridades dicen que «urbanizarán en rústico para tener vivienda para la gente», pero en realidad solo buscan generar plusvalías para unos pocos al recalificar terrenos, lo que podría llevar a que las viviendas de precio limitado sean un 30 % más caras, agravando la situación.
Por su parte, Illa también hizo hincapié en la concepción especulativa de la vivienda, recordando que la Generalitat está trabajando en un paquete de medidas para contrarrestar esta problemática. «Estamos estudiando medidas para evitar la compra especulativa. Serán medidas pensadas, realistas, pero contundentes y drásticas. Si no actuamos, las instituciones habremos fallado a la ciudadanía. ¿Quieren invertir? Inviertan en bolsa”, advirtió.
Asimismo, Illa destacó las políticas dirigidas a regular el alquiler turístico, haciendo mención a las exitosas implementaciones en Barcelona y a las medidas que contempla la ley estatal de vivienda, como el tope a los alquileres. «La ley de vivienda va bien, está dando resultados en Catalunya y en Barcelona los precios han bajado un 5 %. ¿Que hay menos vivienda en alquiler? No es verdad, hay más», señaló.
Otro aspecto de su política en este campo es el aumento de la oferta de vivienda, considerando que Catalunya enfrenta un déficit de aproximadamente 150.000 inmuebles. «Hay que activar la construcción y hacerlo con más agilidad, pero siempre respetando la normativa medioambiental», enfatizó.
La crisis climática y la migración
El diálogo también abordó la forma de afrontar la crisis climática, donde ambos líderes coincidieron en la necesidad de implementar medidas para enfrentar fenómenos como las danas y los incendios forestales. Armengol afirmó que «la receta es la ciencia, no hay otra», instando a no ignorar la evidencia científica.
Illa reafirmó esta postura, advirtiendo sobre la banalización del concepto de verdad en el ámbito científico y subrayando que «no llueve como llovía antes ni quema como quemaba antes», lo cual exige políticas de prevención y adaptación.
Aunque no fue un tema previo en el diálogo, ambos dieron su opinión sobre el fenómeno migratorio. Illa remarcó que, en momentos de riqueza y prosperidad, como los que vive España, «hay gente que quiere venir a contribuir». «El fenómeno migratorio ha existido siempre en la historia de la humanidad y seguirá ocurriendo», añadió, recordando que Catalunya ha experimentado «tres grandes olas migratorias» que han enriquecido su identidad.
Armengol, por su parte, defendió que «no hay personas ilegales» y expresó su rechazo hacia el discurso de la derecha y la extrema derecha, considerando que «estamos ante un momento salvaje» en el que se promueven planteamientos abiertamente racistas que amenazan la convivencia.
Un mensaje para el futuro
En la búsqueda de un mensaje final que inspire «un horizonte de confianza y de esperanza», Illa subrayó que la clave está en «la esperanza, la confianza y en el socialismo». «La gente tiene miedo; si tienes miedo, te cierras, te bloqueas y no quieres que nada cambie. Ante este discurso que explotan ciertos movimientos autoritarios, es vital mantener la esperanza», arguyó.
Armengol concluyó destacando que los socialistas «no se arrugan» en tiempos complejos. «Los poderes económicos aprietan para que se acabe el multilateralismo y para que se imponga la ley del más fuerte», subrayó, llamando a una mayor fuerza, valentía y empuje en la lucha por la democracia.
Diana Morant, ausente
Estaba prevista la participación de la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades y líder del PSPV, Diana Morant; sin embargo, se ausentó debido a la situación política en la Comunidad Valenciana tras la dimisión del presidente en funciones, Carlos Mazón. A pesar de su ausencia, se proyectó un video en el que Morant criticó la «negligente gestión» que la «coalición negacionista» del PP y Vox realizó durante la reciente dana.
Morant enfatizó que «el pecado original son las coaliciones negacionistas», y subrayó que, donde gobiernan, repiten el mismo patrón de recortes en servicios públicos esenciales como emergencias, educación o sanidad. Además, pidió la confianza de la ciudadanía para convertirse en presidenta de la Generalitat en futuras elecciones autonómicas.
“Estoy para conformar esta alternativa necesaria que ya representa Illa en Catalunya. Y compartir el deseo de que Armengol sea la futura presidenta y recupere Baleares”, concluyó.
