PALMA, 11 Mar. (EUROPA PRESS) – La Asociación de Constructores de Baleares ha alertado este miércoles de que el alza del petróleo y los costes energéticos derivados de la guerra en Irán ponen en riesgo la ejecución de obras.
En un comunicado, el colectivo ha explicado que el conflicto está impactando de forma directa en los costes operativos de las empresas constructoras, cuya maquinaria pesada y logística dependen de este combustible. Además, de forma inevitable, han añadido, repercutirá en una nueva escalada de precios de los materiales de construcción por un efecto dominó.
Según han afirmado, el incremento del petróleo encarece toda la cadena de suministro. Por un lado, el coste del transporte logístico se dispara y, por otro, las industrias extractivas y de fabricación de materiales, que son altamente dependientes de la energía, se ven obligadas a trasladar sus sobrecostes a productos finales como cemento, acero, aluminio y cerámicos, entre otros.
La asociación ha recordado que el sector ya viene sufriendo desde la pandemia unas subidas desorbitadas de los costes. A principios de este 2026, los costes de construcción siguen en Baleares entre un 30 y un 35 por ciento por encima de los niveles prepandemia.
En solo una semana, el precio del gasóleo en Baleares se ha incrementado en 30 céntimos por litro, lo que representa un aumento del 25 por ciento. En un ejemplo práctico del sector, el coste de llenar el depósito de una máquina excavadora ha subido entre 75 y 100 euros más para un uso de solo un día y medio.
Ante este escenario de emergencia, la Asociación ha pedido al Govern que traslade al Gobierno central la necesidad urgente de adoptar soluciones que ya demostraron su eficacia en crisis anteriores, como bonificaciones al gasóleo, revisión de precios de contratos públicos, reducción de la carga fiscal y una revisión de precios de las licitaciones con contratos superiores a un año.
Según el colectivo, si no se toman medidas urgentes podría haber una paralización de obras tanto públicas como privadas. En el ámbito de la obra pública, han advertido que la situación es crítica, y consideran que si la Administración no actualiza los presupuestos de licitación a la realidad del mercado, aumentarán nuevamente los concursos desiertos.
En el sector de obra privada, la prolongación del conflicto podría causar problemas para ejecutar promociones de vivienda en los plazos requeridos, así como incrementos de costes no deseados en un contexto de emergencia habitacional como el actual.
