Archivo – El portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmaeil Baqaei, durante una rueda de prensa (archivo) – /Contacto/Foad Ashtari – Archivo
MADRID, 16 Mar. (EUROPA PRESS) –
El Gobierno de Irán ha reiterado este lunes que el paso de buques a través del estrecho de Ormuz se da bajo «condiciones específicas». Estas condiciones son consecuencia de la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático, lo que ha llevado a Irán a limitar el tráfico en esta vía estratégica para el comercio internacional.
Declaraciones del Portavoz
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, ha manifestado durante una rueda de prensa que «el paso de buques a través del estrecho de Ormuz tiene lugar bajo condiciones específicas debido a las condiciones impuestas y la inseguridad creada por el régimen sionista y Estados Unidos».
Además, ha subrayado que «las Fuerzas Armadas controlan el tráfico» y ha agregado que «ningún país puede usar el estrecho de Ormuz para golpear a Irán». «Como país costero, tenemos derecho a adoptar las medidas necesarias en el estrecho de Ormuz para garantizar la seguridad nacional y evitar que los agresores usen mal esta vía marítima», ha explicado.
Baqueri también ha afirmado que «Irán siempre ha sido guardián y custodio del estrecho y del paso seguro de barcos a través del mismo», apuntando que «son los estadounidenses e israelíes los que han generado estas condiciones», según la agencia iraní de noticias Tasnim.
Reivindicación de Ataques
La Guardia Revolucionaria de Irán ha reivindicado en los últimos días varios ataques contra buques en el estrecho de Ormuz como parte de su respuesta a la ofensiva mencionada, que también ha dirigido ataques hacia territorio israelí e intereses estadounidenses en Oriente Próximo, incluyendo bases militares.
Balance de Víctimas
Las autoridades de Irán han confirmado en su último balance más de 1.200 muertos a causa de la ofensiva de Israel y Estados Unidos. Sin embargo, la organización no gubernamental Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, elevó el domingo la cifra a más de 3.000 fallecidos, en su mayoría civiles.
