El Gobierno de Benjamin Netanyahu ha respondido de forma inmediata al paquete de medidas para frenar el «genocidio» en Gaza, anunciado por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. En su respuesta, Netanyahu denuncia que estas iniciativas son un intento por «distraer la atención» de los escándalos de corrupción que rodean al Ejecutivo español. La postura fue expresada por el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Saar, quien a través de un largo mensaje en redes sociales, acusó al Gobierno español de liderar «una línea hostil» contra Israel, caracterizada por una «retórica desenfrenada y llena de odio».
Contexto de las medidas
Las acciones anunciadas incluyen un embargo en la compra y venta de armas a Israel, medida que Saar describe como «un intento evidente del corrupto Gobierno de Sánchez de distraer la atención de los graves escándalos de corrupción» en ese país. El ministro israelí también criticó lo que considera «activismo obsesivo» del Ejecutivo español en contra de Israel, señalando sus vínculos con «gobiernos tiránicos y siniestros» como los de Irán o la Venezuela de Nicolás Maduro. Además, mencionó la falta de conciencia histórica de España acerca de los crímenes perpetrados contra el pueblo judío a lo largo de la historia, citando la Inquisición y la expulsión de 1492 como ejemplos de «completa limpieza étnica».
Anuncio de sanciones
Saar anunció que se imponerán sanciones tanto contra la vicepresidenta tercera, Yolanda Díaz, como contra la ministra de Juventud, Sira Rego, manifestando que ambas «han cruzado cualquier línea roja». Como consecuencia, se les prohíbe la entrada en Israel y se veto cualquier contacto gubernamental con ellas. Según Saar, es «evidente» que Díaz, actuando como líder de Sumar, está aprovechando la debilidad política de Sánchez para avanzar su visión antiisraelí.
Repercusiones en las relaciones internacionales
Finalmente, el jefe de la diplomacia israelí advirtió que podrían existir decisiones adicionales contra España, y adelantó que se «informará a sus aliados sobre la conducta hostil del Gobierno español y el carácter antisemita» de las declaraciones de sus ministros. «Es importante que los aliados de Israel en todo el mundo comprendan la naturaleza peligrosa del actual Gobierno en España», concluyó.
