El Gobierno de Israel ha declarado la muerte del comandante de la Armada de la Guardia Revolucionaria de Irán, Alireza Tangsiri, quien según Tel Aviv estaba involucrado en las medidas militares para impedir el tránsito naval en el estrecho de Ormuz. Este ataque es parte de la respuesta de Teherán a la ofensiva israelí-estadounidense que comenzó el 28 de febrero y coincide con las negociaciones entre Washington y Teherán para alcanzar un nuevo acuerdo nuclear.

El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, informó que «las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han eliminado al comandante de la Armada de la Guardia Revolucionaria en una operación precisa y mortal», destacando que también fallecieron «varios oficiales» en el ataque, aunque no especificó sus identidades. Katz resaltó que Tangsiri «era directamente responsable de los actos terroristas de bombardeo y bloqueo del estrecho de Ormuz».

El ministro agregó que la muerte de Tangsiri representa «una noticia importante» para Estados Unidos y «una muestra de la ayuda de las FDI para abrir el estrecho de Ormuz». En este contexto, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, también aplaudió el ataque, alegando que «este hombre tiene mucha sangre en sus manos y fue quien lideró el cierre del estrecho de Ormuz».
El ataque realizado en la ciudad de Bandar Abbas también cobró la vida de Behnam Rezaei, responsable de la Inteligencia de la Armada de la Guardia Revolucionaria iraní, quien era visto como clave en la «recopilación de Inteligencia sobre países de la región».
Las Fuerzas de Defensa de Israel han afirmado que Tangsiri «supervisaba las actividades terroristas marítimas del régimen» y que estaba vinculado a ataques contra buques de transporte en el estrecho de Ormuz. «Tangsiri encabezó el cierre del estrecho de Ormuz y promovió actos terroristas que afectaron a la economía global», añadieron en su comunicado, subrayando que estas muertes «constituyen otro duro golpe a las estructuras de mando y control de la Guardia Revolucionaria».
Repercusiones internacionales
El almirante Brad Cooper, comandante del Mando Central de las Fuerzas Armadas de EE. UU. (CENTCOM), afirmó que la muerte de Tangsiri «hace que la región sea más segura». En su comunicado, destacó que Tangsiri había comandado la Guardia Revolucionaria durante ocho años, tiempo en el que «hostigó a miles de marineros mercantes inocentes, atacó cientos de buques con drones y misiles, y asesinó a numerosos civiles». Cooper añadió que Tangsiri estaba bajo sanciones de EE. UU. desde 2019.
«Con la pérdida de su líder histórico, la Guardia Revolucionaria se encuentra en un declive irreversible», concluyó Cooper. Asimismo, hizo un llamado a los iraníes en la Armada de la Guardia Revolucionaria para que abandonen sus puestos y regresen a casa para evitar riesgos de lesiones o muerte.
Situación interna en Irán
Por el momento, la muerte de Tangsiri no ha sido confirmada por las autoridades iraníes. Sin embargo, se ha indicado que más de 1.500 personas han muerto debido a la ofensiva de Israel y Estados Unidos. La organización no gubernamental Human Rights Activists in Iran ha elevado esta cifra a más de 3.000 fallecidos, incluyendo figuras prominentes como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, y varios ministros de Defensa e Inteligencia.
