Jerusalén (EFE).- El Ejército israelí admitió este domingo haber abierto fuego contra las tropas de la misión de paz de la ONU (FINUL) desplegadas en el sur del Líbano, tras confundirlas como sospechosas debido a las malas condiciones climáticas.
Según un comunicado oficial, «tras una revisión se determinó que los sospechosos eran soldados de la ONU que realizaban un patrullaje en la zona y fueron clasificados como sospechosos debido a las malas condiciones climáticas». El Ejército también insistió en que sus tropas no dispararon «deliberadamente contra los soldados de la FINUL» y que «el incidente está bajo investigación».
FINUL denuncia el ataque
La respuesta de Israel se produjo después de que la FINUL denunciara que un tanque israelí había abierto fuego este domingo contra sus tropas en territorio libanés. «Los proyectiles de ametralladora pesada impactaron a unos cinco metros de las fuerzas de paz, que se desplazaban a pie y tuvieron que refugiarse», explicó la misión de paz de la ONU.
La FINUL exigió al Ejército israelí que cese sus ataques «a través de los canales de enlace» de sus fuerzas y afirmó que esto «constituye una grave violación de la resolución 1701» de las Naciones Unidas.
Esta resolución del Consejo de Seguridad de la ONU puso fin a la guerra de 2006 entre Israel y el Líbano, estipulando la retirada israelí del país árabe, el despliegue de fuerzas libanesas y cascos azules en el sur del Líbano, y el desarme del grupo chií libanés Hizbulá.
Además, es la resolución en la que se fundamenta el alto el fuego entre Israel y Hizbulá, que entró en vigor en noviembre de 2024 tras un año de intercambios de ataques y meses de ofensiva israelí en territorio libanés.
