Archivo – El ministro israelí de Defensa, Israel Katz. – MINISTERIO DE DEFENSA DE ISRAEL – Archivo
MADRID, 8 (EUROPA PRESS)
El Ejército de Israel ha anunciado este miércoles la suspensión de sus ataques contra Irán a raíz del acuerdo de alto el fuego durante dos semanas entre Washington y Teherán. Sin embargo, mantiene su ofensiva contra Líbano, a pesar de que Pakistán, que ha ejercido labores de mediación para lograr el pacto, afirmó que este abarcaba toda la región de Oriente Próximo.
El Ejército israelí subrayó en un comunicado que «en línea con las órdenes de la clase política, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han suspendido el fuego en su campaña contra Irán y están en posición de máxima alerta defensiva, dispuestas para responder ante cualquier violación».
Además, el Ejército israelí indicó que, antes de suspender operaciones, lanzó una nueva oleada de ataques contra «lanzaderas del régimen terrorista iraní para reducir significativamente y suprimir el alcance de los lanzamientos» y contra «infraestructuras de producción», sin ofrecer más detalles sobre las ubicaciones de los objetivos atacados en el país asiático.
Por otro lado, enfatizó que «las FDI mantienen los combates y las operaciones terrestres contra la organización terrorista Hezbolá» en Líbano, y que está realizando «análisis de la situación». También hicieron hincapié en que los militares «siguen operando en todos los frentes para proteger al Estado de Israel y a sus ciudadanos», a quienes pidieron que continúen respetando las instrucciones de seguridad.
El portavoz en árabe del Ejército de Israel, Avichai Adrai, ha emitido varios mensajes en sus redes sociales para reiterar las órdenes de evacuación emitidas en diversas zonas del sur del país durante las últimas semanas. «La batalla en Líbano continúa y el estado de alto el fuego no incluye a Líbano», dijo Adrai, insistiendo en que «las FDI continúan operando con fuerza contra las actividades terroristas de Hezbolá».
Advirtió que «cualquiera que se encuentre cerca de elementos de Hezbolá, sus instalaciones o sus medios de combate pone en peligro su vida», y solicitó a la población que se dirija a zonas al norte del río Zahrani, aún más al norte del río Litani, territorio que Israel ha amenazado con ocupar en su última invasión de Líbano.
Asimismo, Adrai ha emitido nuevas órdenes de evacuación para varios puntos en el sur de Beirut, insistiendo en que el Ejército israelí «continúa operando y atacando la infraestructura militar perteneciente al partido terrorista Hezbolá en diversas partes del suburbio del sur de la capital de Líbano».
Las autoridades libanesas han publicado recientemente un balance que eleva a más de 1.500 los muertos y 4.600 los heridos por los ataques de Israel, que también han dejado más de un millón de desplazados. Además, al menos 200.000 personas han cruzado a la vecina Siria desde el 2 de marzo, según datos del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR).
Horas antes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que había aceptado «suspender los ataques» contra Irán por un periodo de dos semanas, tras lo cual Teherán indicó que durante ese tiempo sería posible el paso «seguro» por el estratégico estrecho de Ormuz, aunque «mediante la coordinación» con el Ejército del país asiático.
Posteriormente, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, afirmó que el acuerdo por el que Estados Unidos acepta suspender sus ataques contra Irán incluye a «sus aliados» y es un «alto el fuego inmediato en todo el territorio, incluido Líbano y otros lugares»; sin embargo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, descartó que el pacto incluya las operaciones israelíes en territorio libanés.
