ITP Aero ha anunciado una inversión de 110 millones de euros, de los cuales más de 60 millones están destinados a I+D y desarrollo de tecnología. Esta iniciativa, que prevé la creación de 800 empleos en los próximos tres años, se enfocará en el desarrollo y diseño de motores aéreos de nueva generación y fabricación avanzada. Denominado ‘Nuevas Arquitecturas de Motor Aeronáutico para la Aviación Sostenible y Competitiva en Euskadi’, el proyecto es el primero de su tipo en el marco del Plan de Industria Euskadi 2030.
Los detalles del proyecto fueron presentados en la sede de Zamudio por el Lehendakari, Imanol Pradales; el consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi; la CEO del Grupo ITP Aero, Eva Azoulay, y el consejero delegado de ITP Aero, Carlos Alzola. El evento también reunió a responsables de importantes empresas, centros tecnológicos y agentes de la Red Vasca de Ciencia, Tecnología e Innovación (RVCTI) y del clúster aeronáutico y espacial HEGAN. ITP Aero actuará como empresa tractora de otras 12 empresas vascas, la mitad de ellas pymes, y cuenta con la colaboración del clúster HEGAN.
Pradales subrayó que el sector aeronáutico y aeroespacial en Euskadi es crucial para el Plan de Industria Euskadi 2030, ya que presenta un gran potencial para ser un motor de transformación y crecimiento del tejido industrial vasco. Asimismo, destacó la necesidad de aprovechar las oportunidades que la Unión Europea puede ofrecer y llamó a tomar decisiones adecuadas para asegurar una autonomía estratégica en el ámbito económico global.
El proyecto enfrentará el desafío de desarrollar e industrializar nuevas arquitecturas de motor, con el objetivo de que Euskadi sea un referente en la nueva generación de motores aeronáuticos a nivel mundial, alineándose con la transición energética y digital. Este esfuerzo nace del liderazgo privado con apoyo público, y ITP Aero es reconocida como una compañía vasca líder en propulsión aérea con tecnología propia y un impacto significativo en la cadena de valor de otras empresas en la región.
Pradales también destacó que, aunque no se puede ser el mejor en todos los ámbitos, sí se pueden concentrar recursos y talento en áreas donde se poseen capacidades diferenciales, lo que confiere ventajas competitivas. En este sentido, el sector aeronáutico y aeroespacial se perfila como un elemento clave en la transformación de la industria vasca.
El Sector Vasco: Un ‘Dream Team’
El Lehendakari reconoció que aún queda un gran trabajo por hacer en relación a la integración de tecnologías disruptivas en materiales, procesos de fabricación, digitalización y combustibles alternativos, anticipando requisitos regulatorios para la próxima década. Destacó que el sector aeronáutico vasco es un verdadero ‘dream team’ que busca llevar la aviación ‘made in Euskadi’ hacia el futuro.
El impacto del proyecto será significativo, ya que se prevé la creación de 800 puestos de trabajo: 200 empleos directos y 600 indirectos. Además, el desarrollo de nuevas tecnologías para motores aeronáuticos implicará la colaboración de seis centros tecnológicos y agentes de la RVCTI. Se espera también un aumento considerable en las exportaciones tecnológicas, lo que fortalecerá la presencia de ITP Aero en el mercado y posicionará a Euskadi como un referente internacional en el desarrollo de productos y servicios aeronáuticos de alto valor añadido.
Mejora de la Competitividad
Carlos Alzola, consejero delegado de ITP Aero, aseguró que esta inversión representa un paso más en el desarrollo de la industria aeronáutica de Euskadi y en la creación de tecnologías clave para la próxima generación de motores de aviación comercial. Se espera además avanzar en la fabricación de componentes críticos y en la implementación de fábricas conectadas con inteligencia artificial.
Alzola mencionó que el desarrollo de tecnología para la nueva generación de motores y la fabricación avanzada resultará en una mejora significativa de la competitividad, especialmente en un contexto donde la aviación enfrenta una transformación impulsada por la necesidad de reducir emisiones, integrar combustibles sostenibles y digitalizar procesos.
Asimismo, se estima que, en las próximas dos décadas, la flota mundial de aviones comerciales podría duplicarse, lo que generará una demanda de más de 43.000 aviones nuevos. Alzola afirmó que la próxima generación de aviones establecerá nuevos estándares tecnológicos y de sostenibilidad, lo que subraya la importancia de invertir y prepararse para cumplir con los requisitos del mercado global.
Finalmente, Alzola destacó el «ambicioso plan de crecimiento e inversión» de la compañía, que ha superado los 200 millones de euros en los últimos tres años y ha generado más de 550 empleos directos en Euskadi durante ese mismo periodo. A través de la integración de tecnologías disruptivas como la digitalización industrial, la inteligencia artificial y los materiales avanzados, las empresas vascas podrán incrementar su competitividad y explorar nuevos nichos de mercado a nivel internacional.
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