La candidata de Izquierda Unida en las elecciones del 8 de febrero, Marta Abengochea, ha señalado que «la violencia machista no es un problema individual ni inevitable, sino un mecanismo de control social que limita los proyectos de vida de las mujeres y mantiene privilegios», defendiendo así «un Aragón a la altura de la revolución feminista».
La violencia machista y su negación
En este sentido, Abengochea afirmó que negar o minimizar la violencia machista, «como hacen las derechas, es una forma más de perpetuarla». Durante un encuentro con militantes y simpatizantes en Utebo (Zaragoza), subrayó que «el feminismo es la herramienta esencial para construir una sociedad sin violencia», advirtiendo que «recortar en igualdad implica alimentar el fascismo y el machismo estructural».
Asimismo, defendió que las políticas públicas feministas no son un complemento, sino un pilar democrático imprescindible para garantizar derechos y libertades al conjunto de la clase trabajadora. «Desde Izquierda Unida de Aragón y Movimiento Sumar no vamos a permitir que las derechas nos devuelvan a un Aragón en blanco y negro», insistió, enfatizando que el avance de discursos reaccionarios tiene consecuencias materiales en la vida de las mujeres.
Condiciones de vida de las mujeres aragonesas
La candidata puso el foco en las condiciones de vida de las mujeres aragonesas, reclamando un sistema público de cuidados fuerte, políticas reales de conciliación, la eliminación de la brecha salarial y la reversión de la precarización de los sectores más feminizados. «No hay igualdad posible mientras las mujeres sigan sosteniendo en soledad los cuidados y soportando la precariedad laboral», señaló, añadiendo la necesidad de abordar de manera específica la discriminación y la sobreexplotación que sufren las mujeres inmigrantes en el ámbito laboral.
En su intervención, Abengochea destacó que «cada voto a Izquierda Unida-Movimiento Sumar es un avance feminista», porque permite fortalecer políticas públicas que sitúan la vida en el centro y confrontan un modelo económico que se apoya en la desigualdad de género para maximizar beneficios a costa de la clase trabajadora.
El papel de la mujer en el medio rural
El acto también sirvió para reivindicar la incorporación transversal de la igualdad de género en las políticas de despoblación. Abengochea recordó que las mujeres rurales son clave para fijar población y que, sin empleo digno, servicios públicos de calidad, medidas de conciliación y protección frente a la violencia machista, no habrá futuro para los pueblos. «Hablar de despoblación sin feminismo es condenar al medio rural al abandono», concluyó.
Desde Izquierda Unida Movimiento Sumar reafirmaron su compromiso con un Aragón que garantice una vida libre de violencias, con derechos laborales y sociales plenos, y con un feminismo que sea motor de transformación colectiva y justicia social. Asimismo, hicieron un llamado de solidaridad a la mujer herida en el apuñalamiento ocurrido este fin de semana en Huesca, esperando que se esclarezcan las circunstancias y motivaciones del incidente.
