
El presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats), Lucas Jiménez, junto al humorista gráfico Puebla – EUROPA PRESS
MURCIA, 15 Dic. (EUROPA PRESS) – El presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats), Lucas Jiménez, ha solicitado a los gobiernos centrales «presentes y futuros» que «opten por el camino de la lógica» y que continúe existiendo solidaridad entre cuencas hidrográficas, ya que «nos irá mucho mejor que por el camino que se emprendió en 2023 con la planificación del Tajo».
Estas declaraciones fueron realizadas en el marco de la presentación del calendario de Scrats correspondiente a 2026, elaborado por el humorista gráfico Puebla, quien estuvo presente en el acto. Este calendario, según Jiménez, aporta «un derroche de buen humor contagioso» en un contexto «marcado por lo injusto e irracional que resulta recortar una infraestructura que ya ha cumplido 45 años».
El presidente del Scrats ha destacado la importancia de volver a la cordura, señalando que «ese momento lo marca el nuevo ciclo de planificación». También hizo mención a algunos dibujos del almanaque, en particular uno de un dron con forma de tijeras, que le recordó «a la ministra que provocó esta situación de incertidumbre, que es Teresa Manos Tijeras», en alusión a Teresa Ribera.
Jiménez argumentó que las economías domésticas serán las que «paguen el pato» de «decisiones erróneas y estúpidas» relacionadas con el trasvase Tajo-Segura, las cuales se traducirán en un incremento de los precios de la cesta de la compra en productos básicos que han sido regados por dicho trasvase.
En su intervención, resaltó que 2025 ha sido «un año complejo y difícil de entender» porque «a partir de la primavera empezaron a surgir hechos para los que todavía no tenemos interpretación». En este sentido, indicó que «se anunció a bombo y platillo la aparición de un borrador de Real Decreto que iba a aprobar las reglas de explotación que llevan más de un año de retraso para aplicar el recorte que se aprobó en 2023».
Antes de que estas reglas aparecieran, «salió del fondo del armario una proposición de ley de la Asamblea Regional, que fue llevada al Congreso para blindar el trasvase y que se perdió por un voto». Para Jiménez, «lo lamentable» de aquella jornada fue que diputados de Alicante, Murcia y Almería «votaron en contra de proteger el trasvase».
Dos días después, «apareció una sentencia del Tribunal Supremo que hizo esconder esas reglas de explotación y desapareció ese borrador de Real Decreto, porque cuestionaban posiblemente el escalonamiento como ilegal», según precisó Lucas.
Desde entonces, Jiménez sostiene que «el Ministerio, creemos que amparado en una existencia enorme de agua en Entrepeñas y Buendía, una reserva muy importante, está esperando a que se produzcan las sentencias que quedan por salir contra la planificación del Tajo».
De cara a 2026, el presidente de Scrats ha expresado su esperanza, «sin mucha esperanza, pero con mucha fe en el sistema de Derecho español», de que la sentencia del Tribunal Supremo en relación al Scrats valore todos los aspectos que «también son un reflejo de lo que el Consejo de Estado ya le dijo al Gobierno: que había planificado mal y con ausencia de razonamientos jurídicos».
«Esperamos que esa sentencia sea positiva a nuestros intereses pero, en cualquier caso, sea cual sea, el Ministerio, el Estado, y sea cual sea el futuro del Gobierno, se va a encontrar una encrucijada importante con el trasvase», ha manifestado Jiménez.
ESCENARIO DE «DISENSIÓN» CON EL GOBIERNO
Para Jiménez, «ahora se abre por delante un escenario, contra todo pronóstico, que nos hace seguir en la brecha de la disensión con el Gobierno y de la oposición con el Gobierno».
Asimismo, se abre un nuevo escenario en la planificación que recuerda lo que Cristina Narbona anunció hace años: cambiar agua desalada por agua superficial. «Scrats no está en contra de ningún tipo de agua siempre y cuando sea factible su uso», enfatizó el presidente del sindicato.
En este contexto, señaló que el plan de cuenca «ha sacado a la luz» los precios del agua desalada en las plantas desaladoras de Acuamed, que van desde 1,17 euros el metro cúbico de agua en Torrevieja hasta 1,44 euros en Valdelentisco.
Jiménez concluyó que «eso, si no es subvencionado, no es agua para agricultura ni para ganadería; es agua para otro uso, pero desde luego no para el sector primario».
PUEBLA: «2026 VA A MARCAR EL FUTURO»
Por su parte, Puebla ha advertido que el «hachazo del 50% del trasvase para riego» en el Levante «es una amenaza real» que «pende sobre nuestras cabezas como aquella espada de Damocles». Insistió en que 2026 «es un año que va a marcar el futuro del trasvase y de los miles de regantes y sus familias de otros sectores relacionados con el agro».
El humorista gráfico criticó que este recorte «puede significar un difícil acceso de los consumidores y usuarios a productos de alta calidad como los que vienen regados por el trasvase». Por ello, su «objetivo prioritario» en el almanaque era «manifestar que el hachazo del 50% del trasvase para riego es una amenaza real».
Ha intentado utilizar todos sus conocimientos para comunicar de manera accesible a lo que nos enfrentamos, destacando que su calendario, del que se han editado mil ejemplares, «trata sobre los buenos productos del trasvase y está mezclado con temas reivindicativos, e incluso me he permitido hacer análisis prospectivos».
Finalmente, Puebla confió en que su trabajo «haya ayudado un poquito más a esta causa que debe ser la causa de todos en la Región de Murcia».
