ZARAGOZA, 1 de marzo (EUROPA PRESS) – El catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza, Julián Casanova, ha pedido que no se confunda la desclasificación de documentos relativos al golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 con un posible regreso a España del Rey emérito, Juan Carlos I. Casanova aseguró que «los manuales de historia lo van a poner en su sitio», reconociendo el «importantísimo» papel que tuvo en la Transición, pero sin ocultar los motivos de su marcha, que están relacionados con «una quiebra de valores éticos.»
El historiador subrayó que «hay que distinguir entre lo que fue Juan Carlos en el 23F y la versión elogiosa de su inmaculada Transición». Reiteró que la marcha del monarca a los Emiratos Árabes Unidos tuvo que ver con «una quiebra de valores éticos que tuvo respecto a lo que era su vida como rey y como persona». Además, remarcó que «no se fue porque él haya tenido un mal comportamiento en la Transición, sino porque aquello era insoportable», refiriéndose a «problemas fiscales, problemas relacionados con la familia, con la corrupción o las cazas de elefantes en una crisis».
Una abdicación «rara»
En su análisis, Casanova consideró que «hay una operación para que el Rey no se muera en el extranjero», lo que sería «una cosa sin precedentes». Sin embargo, enfatizó que este asunto es de «gestión política» y que no le corresponde valorarlo como historiador. Agregó que «la historia no busca responsabilidades» ni «poner a la gente en salas de juicio». Se refirió a la postura del exjefe del Estado en la Transición y ante el golpe de Estado, aclarando que «no es ningún salvador, hizo un papel en la Transición».
El catedrático citó que «Juan Carlos I no está exiliado», ya que regresa a España con cierta frecuencia. También mencionó que su abdicación es «rara» y no está relacionada con una quiebra de la monarquía; más bien, considera que la monarquía se ha visto fortalecida por el papel de su hijo, Felipe VI. «La monarquía sigue, lo que hay es una mala gestión de su trayectoria», apuntó.
La Casa Real «tiene un problema»
Casanova, autor de ensayos como ‘Una violencia indómita. El siglo XX europeo’ y ‘Franco’, destacó que los historiadores no pueden cambiar la historia, que está respaldada por «documentos» y «pruebas». En este contexto, también admitió que «la Casa Real tiene un problema con su padre», pero señaló que «hay que comprender» a Felipe VI de manera «afectiva y familiar».
El historiador expresó que el actual jefe del Estado se dio cuenta rápidamente de que, si su padre continuaba en el exterior, la monarquía podría entrar en quiebra: «Lo que no han hecho los movimientos republicanos lo están haciendo los malos comportamientos». Además, añadió que «no es lo mismo estar en Estoril o en Roma que en los Emiratos Árabes, sobre todo después de lo que ha pasado en Gaza».
«A Vox no le gusta la monarquía»
Casanova también reflexionó sobre ciertas manifestaciones de una derecha que «no quiere al Borbón», que tienen una «larga tradición» que data desde los tiempos de Franco. Sin embargo, no cree que se intente proyectar a Juan Carlos I como un rey reaccionario frente a su hijo Felipe VI. Afirmó que «a Vox no le gusta la monarquía», reflejando que, en la actualidad, «el republicanismo no es un movimiento social de masas».
Finalmente, consideró que lo sucedido en los últimos años de Juan Carlos I no debería influir en su investigación sobre el tema, ya que «en historia, no hay nunca investigación en retrospectiva». Opinó que es «ineludible» relacionar el retorno del monarca con «una operación para que el Rey muera en paz y tranquilo», concluyendo que, ante los españoles, sería normal un reencuentro.
Casanova destacó que «si hay Dios, es muy raro que muera tranquilo ante Dios, porque realmente quebró moralmente, engañó todo lo que dice el catolicismo y el cristianismo en ningún momento lo cumplió».
