Valladolid, 2 de abril de 2023 – La Junta de Castilla y León y la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ) han hecho un llamado urgente para establecer medidas de seguridad que prevengan la mortandad de esta especie en el Parque Nacional de Picos de Europa, tras el hallazgo de un ejemplar muerto por electrocución.
La petición conjunta se produce tras la reciente revelación de la muerte de un quebrantahuesos, una especie en peligro de extinción, localizado en la vertiente leonesa del parque, específicamente entre las localidades de Caín y Posada de Valdeón.
El lugar donde se encontró el ave electrocutada había sido sometido a correcciones en 2019, mediante el aislamiento y la instalación de dispositivos anticolisión tras la muerte de otra ave conocida como Sidney. Sin embargo, a pesar de estas medidas, ha ocurrido otro caso de electrocución, lo que lleva a la Junta a insistir en la necesidad de implementar medidas complementarias para evitar nuevos accidentes.
Desde la FCQ, se expresa el pesar por la pérdida de un nuevo ejemplar que formaba parte del proyecto LIFE Pro Quebrantahuesos, una iniciativa cofinanciada por la Comisión Europea que busca acciones de conservación, reintroducción y seguimiento de la especie en sus áreas históricas de distribución, con el fin de consolidar la creciente población en la Cordillera Cantábrica.
Desafíos para la Recuperación del Quebrantahuesos
Este fallecimiento resalta el peligro que representan las líneas eléctricas que carecen de medidas correctivas eficientes, las cuales son cruciales para prevenir accidentes en áreas críticas para la especie. La electrocución se ha convertido en una de las causas principales de mortalidad no natural para grandes aves planeadoras en España y amenaza los progresos realizados a lo largo de décadas de esfuerzos científicos, técnicos y sociales en favor de la recuperación del quebrantahuesos.
El ejemplar fallecido era una hembra nacida el 28 de febrero de 2025 y había sido cedida por el Gobierno de Aragón a la FCQ. Esta ave llegó al proceso de adaptación conocido como «hacking» en el Parque Nacional de los Picos de Europa el 11 de junio de 2025 y fue liberada el 15 de julio del mismo año, estableciéndose en la zona alpina del río Cares, donde realizaba vuelos regulares. Sin embargo, el 6 de febrero de 2026, tras detectar movimientos anómalos en su emisor satelital, los técnicos de la FCQ encontraron su cadáver a escasos metros de la línea eléctrica en cuestionamiento.
La necropsia realizada por el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos confirmó que la causa de la muerte fue electrocución. El quebrantahuesos es una de las especies más monitoreadas en la Península Ibérica gracias a emisores satelitales y equipos de campo especializados, lo que permite un seguimiento visible y cuantificable de su mortalidad en tendidos eléctricos.
La FCQ advierte que este problema también afecta a muchas otras especies de aves rapaces y planeadoras que, al no contar con el mismo nivel de seguimiento, ven sus muertes pasar desapercibidas en amplias áreas del territorio.
Medidas Urgentes para la Conservación
La corrección de las infraestructuras eléctricas es esencial para el desarrollo de proyectos científicos y para cumplir con los objetivos nacionales y europeos de conservación de la biodiversidad y la transición ecológica. Ante el creciente problema de mortalidad no natural de la avifauna debido a tendidos eléctricos, la Junta de Castilla y León ha elaborado los procedimientos administrativos necesarios para que los responsables de estas infraestructuras, principalmente distribuidoras eléctricas y consumidores finales, efectúen las adecuaciones pertinentes.
Entre las acciones propuestas se incluye la creación de un plan de inspecciones preventivas y un protocolo de actuación ante casos confirmados de electrocución y colisión, así como ante infraestructuras que representen un riesgo de siniestro.
Desde el ámbito técnico, se han desarrollado manuales que permiten zonificar la comunidad en función de la probabilidad de electrocución, clasificar los apoyos peligrosos, categorizar su peligrosidad y establecer las correcciones necesarias junto a sus correspondientes estimaciones de costos.
Además, a partir de un inventario y de un procedimiento habilitado en 2021 para la declaración voluntaria de líneas peligrosas, se ha logrado actualizar aquellas líneas aéreas eléctricas que no cumplían con la normativa establecida en el Real Decreto 1432/2008, de 29 de agosto. Esta mejora y ampliación de la lista de líneas peligrosas ha permitido aumentar las oportunidades de corrección con los fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
Así, la Junta de Castilla y León ha asignado cerca de 10,5 millones de euros, basándose en criterios de peligrosidad y probabilidad de electrocución, lo que traducirá en la corrección de 2.789 apoyos eléctricos.
