El pasado 2 de octubre de 2025, Junts anunció su intención de votar a favor en el Congreso de la convalidación del decreto ley que establece un embargo de armas a Israel, allanando el camino para la ratificación de esta norma. Esta decisión se produce en un contexto político en el que varios partidos se están posicionando respecto a su apoyo o rechazo a la medida.
Unión de Votos en el Congreso
Según fuentes de la formación independentista catalana, su plan es unir sus votos a los del PSOE, Sumar y otros socios de investidura del presidente Pedro Sánchez. Sin embargo, la situación se complica con la actitud de Podemos, que considera que el contenido del decreto es insuficiente. Por otro lado, el PNV todavía no ha desvelado su voto, pero se ha indicado que no será en contra.
A pesar de que el decreto está vigente desde su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), es esencial que obtenga el aval del Congreso para continuar en vigor. Desde la formación morada, aún no se ha aclarado si optarán por la abstención o si votarán ‘no’ a la ley.
Posición del PNV y Partidos Aliados
Fuentes del PNV han comentado que su intención es facilitar la convalidación del embargo, aunque aún no han aclarado si lo harán votando a favor o si sus cinco diputados se abstendrán.
Las formaciones que hasta ahora han mostrado su apoyo al texto incluyen a PSOE, Sumar, ERC, Junts, Bildu, el BNG, Coalición Canaria, y la diputada de Compromís en el Mixto, Àgueda Micó, sumando un total de 175 votos. Además, se espera también el apoyo del exministro José Luis Ábalos, que podría aportar a una mayoría absoluta favorable.
El PP y el Futuro Voto
En el lado opuesto, el Partido Popular (PP) ha optado por no aclarar su posición sobre el voto, dejando la posibilidad abierta de votar en contra, junto a Vox y, presumiblemente, con Unión del Pueblo Navarro. Los tres partidos suman 171 votos, lo que podría afectar el desenlace de la votación.
En resumen, la próxima semana se llevará a cabo una votación crucial en el Congreso respecto al embargo de armas a Israel, una decisión que no solo refleja las tensiones políticas locales, sino que también responde a un contexto internacional complejo en medio de tensiones en Oriente Próximo.
