MADRID, 8 de noviembre de 2025 (EUROPA PRESS) – Junts ha acusado este sábado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de actuar «como el avestruz», poniendo la cabeza bajo el suelo, pensando que de esa manera «ha desaparecido el problema», que, a su juicio, es resultado de la decisión de su partido de bloquear la capacidad legislativa del Ejecutivo. Por eso, han solicitado que alguien le «abra los ojos» y reconozcan que no hay marcha atrás en la decisión de los de Carles Puigdemont.
En una entrevista con el programa ‘Parlamento’ de RNE, el portavoz adjunto de Junts en el Congreso, Josep Maria Cruset, ha expresado su incomprensión respecto a que el Gobierno intente restar importancia a la ruptura, lo que, según él, explica «un poco» por qué ambas partes han llegado a esta situación.
Cruset ha señalado que Junts lleva «muchos meses» advirtiendo al Gobierno en reuniones mensuales en Suiza que «las cosas no iban como es de suponer que van en una relación de negociación entre dos partes políticas», y que dicho aviso ha sido realizado públicamente «muchas veces» en el propio Congreso. Sin embargo, ha denunciado que el Gobierno se ha dedicado «sistemáticamente» a considerar que esta es una legislatura «excepcional» para Cataluña, cuando la realidad es, según Cruset, que todos los servicios que dependen del Estado están cada día «más en precario».
La situación ha cambiado radicalmente
«Alguien» debería «abrir los ojos» a Sánchez para que se dé cuenta de que «la situación ha cambiado radicalmente», como fue confirmado el jueves en la rueda de prensa donde Junts formalizó el bloqueo de la legislatura al anunciar que rechazarían el grueso de las iniciativas legislativas del Gobierno. Según Cruset, la mano tendida del Ejecutivo es «negar la realidad»; es la «técnica del avestruz», donde se pone la cabeza bajo el suelo esperando que el problema desaparezca. El diputado de Junts ha afirmado que «el Gobierno sabrá lo que hace si no se atiende a esta nueva realidad», que implica de facto la pérdida de su capacidad legislativa.
Cruset ha querido dejar claro que no hay margen para una marcha atrás en su decisión de romper el acuerdo de investidura porque el de Junts es un posicionamiento «contundente». Además, ha lamentado que Sánchez se niegue a ver la realidad. «La realidad se va a imponer porque el Gobierno verá cómo se le van cayendo todas sus iniciativas», incluida la posibilidad de unos hipotéticos Presupuestos Generales.
Junts no está para garantizar la estabilidad de Sánchez
El portavoz adjunto de Junts en el Congreso ha reiterado que desde el primer día dejaron claro que su partido no estaba en Madrid para «estabilizar» el Gobierno, sino para defender los intereses de los catalanes. «Con un Gobierno que perjudica sistemáticamente a Cataluña, nuestro grupo político, a diferencia de lo que pueden haber hecho otros, no va a regalar sus siete votos solo para estabilizar a Pedro Sánchez. La gobernabilidad de España no es el objetivo de Junts; nosotros estamos al servicio de Cataluña», declaró.
Al ser preguntado sobre si cree que, tras la ruptura, el Gobierno podría dejar de presentar leyes o proposiciones al Congreso para evitar que se visualice ese bloqueo legislativo, Cruset comparó esta idea con un niño que dice que «no va a suspender ningún examen más porque no irá a clase».
«Es una falacia que no tiene ningún sentido porque si el Gobierno ya no presenta leyes ni hace propuestas, lo que haría es negar el parlamentarismo y el sistema democrático», argumentó Cruset. Además, consideró que aunque el Gobierno intente esconder esta situación al inicio, «los ciudadanos, que son más adultos de lo que a veces pretende el Gobierno, saben interpretar perfectamente en qué momento estamos y cuáles han sido las causas que han llevado a esta situación: el incumplimiento reiterado de los acuerdos por parte del Gobierno».
Cuando se le preguntó si cree que algún otro socio podría optar por romper con el Gobierno en las próximas semanas o meses, Cruset, en referencia a ERC, indicó que «sabrán ellos si pueden aplaudir, como han estado haciendo hasta ahora, los incumplimientos sistemáticos del Gobierno», que, según él, «se traducen en un perjuicio sistemático a los ciudadanos de Cataluña».
