
Archivo – Varias personas entran en un vagón de la estación de Metro de Gran Vía, el día que se celebra la Cabalgata de los Reyes Magos, a 5 de enero de 2022, en Madrid (España). El Metro de Madrid y los autobuses de la EMT han reforzado sus frecuencias durante este evento. – Eduardo Parra – Archivo
MADRID, 26 feb. (EUROPA PRESS) – La Audiencia Provincial de Madrid celebrará este jueves un juicio contra un ciudadano chileno en situación irregular en España, acusado de intentar matar a un agente de la Policía Nacional durante una intervención en el Metro de Madrid a finales de 2024.
Acusación y antecedentes del caso
En su escrito de acusación, al que tuvo acceso la Fiscalía, los hechos son calificados como un delito de homicidio agravado por atentado en grado de tentativa, solicitándose una pena de diez años de prisión.
Los hechos ocurrieron sobre las 17 horas del 30 de diciembre de 2024 en la estación de Gran Vía. Dos agentes de paisano se aproximaron al acusado y a otro individuo para identificarlos y realizarles un registro, en el marco de labores de prevención de la delincuencia.
Desarrollo de los hechos
De acuerdo con la acusación, el procesado reaccionó con gran agresividad y comenzó a gritar a los viajeros que los agentes intentaban robarle, generando confusión y facilitando la huida del otro hombre que lo acompañaba.
Durante el forcejeo con uno de los policías, el acusado presuntamente logró apoderarse de su arma reglamentaria, una pistola HK USP Compact, y llegó a encañonarlo.
Intento de homicidio
La Fiscalía sostiene que el acusado intentó disparar al agente en dos ocasiones, apuntando a zonas vitales como el tórax y el abdomen. El arma no llegó a dispararse porque tenía activado el seguro manual. Tras intentar cargar la pistola sin éxito, el agente consiguió finalmente reducirlo con la ayuda de vigilantes de seguridad y de su compañero.
Consecuencias del altercado
Como consecuencia del forcejeo, el policía sufrió una contusión en la rodilla izquierda y un esguince de tobillo derecho, lesiones que tardaron cinco días en curar y no dejaron secuelas.
