La falta de personal, unas ratios de profesionales por debajo de la media nacional y la elevada presión asistencial son algunos de los factores que condicionan la eficiencia y la eficacia del sistema sanitario de Baleares. Esta es una de las conclusiones que se desprenden del informe ‘Evaluación de la política de recursos humanos en el sistema sanitario público de Baleares’, publicado este jueves por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF).
El estudio constata el crecimiento del presupuesto y la plantilla del IbSalut en las últimas décadas, destacando que se ha hecho un esfuerzo relativo superior al conjunto del Sistema Nacional de Salud. No obstante, el informe identifica desafíos estructurales que afectan la eficacia y eficiencia del sistema, para los cuales se han formulado diversas propuestas de mejora.
Uno de los principales desafíos identificados es la insularidad, que introduce una mayor complejidad logística y de gestión de recursos humanos, además de diferencias normativas y en la dotación de profesionales entre las Islas Baleares.
Oferta y demanda asistencial
En materia laboral, la AIReF ha constatado que el IbSalut contaba en 2023 con 18.673 profesionales, lo que supone un incremento significativo en atención primaria y ciertas mejoras en la asignación territorial. A pesar de ello, la ratio de profesionales continúa por debajo de la media nacional, lo que revela desequilibrios notables entre plazas dotadas y ocupadas, así como una heterogeneidad entre zonas básicas de salud.
El informe propone implementar un modelo dinámico de planificación territorializada que integre proyecciones demográficas, evolución de la demanda y necesidades para reducir estos desajustes. Este modelo incorporaría mapas de riesgo de cobertura y sistemas de monitorización en tiempo real para anticiparse a situaciones críticas en zonas vulnerables.
Otro aspecto importante es el nivel de presión asistencial, que evidencia «importantes márgenes de mejora», especialmente en atención primaria. En 2023, se registró una media diaria de 30,2 pacientes por médico de familia y, en algunas áreas, ese número alcanzó hasta 40. El tiempo medio de espera fue de 6,2 días, con más del 80% de los cupos superando el umbral recomendado de 48 horas. Sin embargo, no se ha identificado una correlación directa entre estos niveles de presión asistencial y la densidad poblacional del archipiélago.
La AIReF ha observado una «importante heterogeneidad interna» y patrones estacionales que sugieren la necesidad de reforzar el sistema en periodos de mayor carga. Por ello, ha planteado una estrategia que optimice la capacidad asistencial y la gestión de la demanda, enfocándose en cupos y servicios con peores indicadores en términos de presión asistencial y tiempos de espera. Esta estratégia incluiría medidas como la telemedicina, la ampliación de horarios, la optimización de agendas y las derivaciones interislas.
Temporalidad y sistema retributivo
El informe también destaca que la temporalidad es un «rasgo estructural» del empleo sanitario en Baleares, especialmente en atención primaria. En 2023, el 49% del personal era temporal y, dentro de este grupo, el 18% tenía contratos de sustitución. Desde 2015, se han convocado once ofertas de empleo público (OEP) con un total de 3.902 plazas, y desde 2018, seis concursos de traslado que han «contenido parcialmente» esta temporalidad. Sin embargo, su efecto ha sido desigual según las categorías y el territorio.
Ante esta situación, la AIReF ha propuesto reforzar la planificación de las OEP para consolidar un calendario previsible que permita reducir la temporalidad de forma sostenida, enfocándose en las áreas más afectadas y con criterios estratégicos de asignación y seguimiento tras la incorporación, además de incentivos de permanencia en zonas de difícil cobertura. La estrategia incluiría la priorización de plazas con alta rotación y programas de incentivos que maximicen la efectividad en la provisión de personal.
Por último, respecto al sistema retributivo y de incentivos, se ha constatado que la normativa estatal prevalece y, aunque existen acuerdos específicos sobre productividad y atención continuada en puestos difíciles de cubrir, estos son «limitados y fragmentados». Aunque la carrera profesional está implementada, se basa principalmente en la antigüedad, y los complementos de fidelización en Eivissa, Formentera y Menorca «carecen de un marco regulatorio homogéneo». La escasa autonomía de los centros para gestionar incentivos limita significativamente la cobertura estable en plazas insulares.
En este contexto, la AIReF sugiere la posibilidad de impulsar un sistema que fomente la motivación, reconozca el desempeño y facilite la cobertura de plazas estratégicas en todo el territorio, integrando todos los conceptos salariales relacionados con el rendimiento y la continuidad asistencial.
