La Asamblea Regional de Murcia ha aprobado recientemente una moción del Partido Popular (PP), respaldada por Vox, que solicita al Gobierno de la Nación la retirada del actual borrador del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud. Los defensores de esta iniciativa argumentan que el documento ha generado un «rechazo mayoritario» entre los profesionales médicos y ha sido tramitado sin suficiente consenso del colectivo.
La moción fue defendida en el hemiciclo por el diputado del PP, Antonio Martínez, quien destacó que la propuesta ha sido respaldada por los votos favorables de su partido y de Vox, mientras que se opuso el PSOE y el Grupo Mixto. Durante el debate, se incluyó una transacción propuesta por Vox que plantea, además de la retirada del anteproyecto, la creación de un capítulo específico para la profesión médica, el reconocimiento expreso de su singularidad, una interlocución directa con el Ministerio de Sanidad y la elaboración de una memoria técnica, jurídica y económica acordada con las comunidades autónomas.
Martínez calificó el anteproyecto como un «atropello contra la profesión médica» y subrayó la importancia de que los médicos participen directamente en la negociación de sus condiciones laborales. Afirmó que el texto actual no ha representado «ningún avance» ni para la calidad del sistema sanitario ni para los propios facultativos, advirtiendo que la reforma podría debilitar aún más la sanidad pública.
Por su parte, Vox se alineó con el PP en el apoyo a la moción, criticando al Ministerio de Sanidad. La diputada María Eugenia Sánchez señaló que su formación ha sido «el único partido político» que ha defendido un estatuto propio para los médicos, y acusó al PP de ambigüedad en su postura. La diputada defendió que la profesión médica debería poder negociar «de tú a tú» con el Ministerio.
El PSOE, en cambio, votó en contra, argumentando que el nuevo Estatuto Marco ya incluye mejoras laborales para los sanitarios. María Soledad Sánchez, representante del PSOE, criticó al PP por haber renunciado a su intención inicial de un estatuto propio para los médicos y llamó a la negociación colectiva general. Subrayó que el nuevo texto incluye la convocatoria obligatoria de ofertas públicas de empleo cada dos años, la reducción de las guardias de 24 a 17 horas y la mejora en la conciliación y descansos obligatorios.
El Grupo Mixto también rechazó la moción. El diputado de la coalición Podemos-Izquierda Unida Verdes-Alianza Verde, José Luis Álvarez-Castellanos, consideró «incongruente» proponer una regulación diferenciada para los médicos en un sistema sanitario complejo e interdisciplinar, y dijo que las reivindicaciones específicas deben ser abordadas a nivel autonómico y no mediante una norma básica estatal.
En la misma sesión, la Cámara aprobó otra moción del Grupo Socialista enfocada en medidas urgentes para garantizar el cumplimiento de la Ley de Dependencia en los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma de 2026. Esta propuesta fue respaldada por PP, PSOE y el Grupo Mixto, con la abstención de Vox.
La diputada socialista Toñi Abenza argumentó que la dependencia es «una cuestión de justicia» y criticó la situación en la Región de Murcia, que ha registrado algunas de las mayores listas de espera del país y cifras «inmorales» de personas fallecidas a la espera de atención. Abenza pidió que se incorporen en los presupuestos autonómicos los recursos necesarios para reducir los tiempos de reconocimiento, limitándolos a un máximo de 180 días, y a 90 en el caso de menores de tres años y mayores de 90.
El PP apoyó esta moción, pero centró su intervención en la crítica a la infrafinanciación estatal del sistema. Miguel Ángel Miralles, diputado del PP, denunció el «desastre» en la aplicación de la ley por parte del Gobierno de Pedro Sánchez y aseguró que el Ejecutivo murciano ha estado operando «con la peor financiación». Vox optó por la abstención, con su diputado Ignacio Arcas criticando la demora de más de 550 días en resolver expedientes, y acusó tanto al PSOE como al PP de mala gestión y de haber desviado fondos destinados a la dependencia.
Asimismo, durante el debate, Vox expresó su desaprobación al PP por haberse sumado a la izquierda para votar en contra de su iniciativa destinada a preservar las costumbres y tradiciones murcianas en el espacio público. La diputada de Vox Virginia Martínez afirmó que «nuestro modo de vida estaba siendo amenazado» y defendió la necesidad de preservar los valores culturales y la forma de vida en la región.
Martínez mencionó la riqueza cultural de España y de la Región de Murcia, citando celebraciones significativas como las Semanas Santas de Lorca, Murcia y Cartagena, la Noche de los Tambores de Mula, la Tamborada de Moratalla, y los Caballos del Vino de Caravaca de la Cruz, declarando que «todo esto forma parte de nuestra identidad y de nuestra historia». Con un tono firme, acusó a sus oponentes de no valorar la identidad cultural y finalizó asegurando que su formación continuará defendiendo «nuestra cultura, nuestras tradiciones y nuestra manera de vivir».
En otro orden de cosas, Vox ha decidido retirar su moción sobre la detección temprana del Trastorno del Espectro del Autismo (TEA). La diputada María José Ruiz lamentó que «el bipartidismo» se opone a una propuesta que busca actualizar el protocolo regional de 2012, incorporar herramientas técnicas, fijar plazos de derivación y crear unidades especializadas. Ruiz anunció que su grupo registrará una nueva iniciativa en el futuro.
Finalmente, el PP también ha retirado su moción sobre financiación local «justa, suficiente y respetuosa con la autonomía municipal», con el diputado Carlos Albaladejo justificando la decisión al considerar que, dado el contenido de las enmiendas presentadas por el resto de grupos, la iniciativa se volvió «improductiva».
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