
VALLADOLID, 21 Ene. (EUROPA PRESS) – La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) estudia hasta siete medidas encaminadas a reducir los costes energéticos de la Comunidad de Regantes del Páramo Bajo de León y Zamora, logrando el «objetivo común» del «coste cero». Esta propuesta es bien valorada por los agricultores, quienes insisten en que se dé validez «para siempre» al acuerdo de 1995 que les eximía de estos costes.
La presidenta de la CHD, María Jesús Lafuente, y otros miembros del organismo se reunieron el miércoles 21 de enero con una representación de la Comunidad de Regantes del Páramo Bajo, liderada por su presidente Herminio Medina. Este encuentro se llevó a cabo tras una manifestación el lunes anterior, en la que unos 300 regantes se concentraron frente a la sede de la CHD y decenas de ellos se atrincheraron durante varias horas debido a los altos costes de energía y mantenimiento por el funcionamiento de la estación de Villalobar.
Después de una hora de reunión, Lafuente destacó que el encuentro fue «cordial» y «muy positivo», marcando un «buen camino» para alcanzar el «coste cero» que reclaman los regantes, también considerado como el objetivo de la CHD. «Tenemos un objetivo común, que es que el Páramo Bajo no gaste en el coste de la electricidad, al reducir los costes y llegar al coste cero en la electricidad que consume para su elevadora de Villalobar», aseguró.
La presidenta precisó que la postura de la CHD es «dar la cobertura jurídica necesaria» al compromiso político otorgado hace 30 años a la Comunidad de Regantes, que hasta ahora se beneficiaba de la exención de costes. Lafuente explicó que estos «beneficios» carecían de la necesaria cobertura legal, ya que «no se le dio la forma administrativa y jurídica que debería». Se busca ahora solucionar esta situación y asegurar el coste cero a futuro, de forma que quede «bien atado, con toda la bendición jurídica necesaria».
PROPUESTAS
La CHD ha propuesto siete soluciones que probablemente tendrán que combinarse y complementarse, dado que no hay «una solución única». Entre ellas, destaca el ‘sifón energético’, adoptado en 2023, que vincula la producción de la central de Sahechores con el consumo de la estación elevadora de Villalobar, logrando un ahorro del 33% en el consumo energético del bombeo.
Además, el organismo evalúa completar esta medida con la contratación bilateral del suministro de energía eléctrica, lo que permitiría reducir los costes energéticos exponencialmente, según el año hidrológico y los precios de la energía eléctrica.
Otra opción sería la construcción de un parque solar fotovoltaico que pudiera abastecer directamente a la estación elevadora, proyecto que exige la colaboración de la Dirección General del Agua y del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE). Asimismo, la CHD planea «aprovechar» la energía reservada de las grandes hidroeléctricas, habiendo mantenido encuentros con distintas empresas energéticas.
Una vez expuestas estas medidas a la Comunidad de Regantes, se acordó establecer un calendario de trabajo y realizar nuevas reuniones. Hasta el próximo encuentro, ambas partes tienen «deberes» para analizar las propuestas con sus equipos jurídicos.
Así, la CHD se enfoca en soluciones físicas y en alternativas de contratación, opciones más viables que validar la resolución de 1995 que defienden los regantes. Lafuente señaló que «no es muy sencillo; hay reserva de ley, las exenciones del pago de las tasas deben estar establecidas por una norma con rango de ley, y eso nos supera».
DISPUESTOS A «LUCHAR A MUERTE»
Por su parte, el presidente de la Comunidad de Regantes valoró el «acercamiento» y la postura de «diálogo» de la reunión y aplaudió las medidas planteadas. Sin embargo, enfatizó que la organización exige que se reconozca el antiguo acuerdo, que ha estado vigente durante «29 años» y que llevó a la creación de la entidad compuesta por un millar de agricultores.
Medina instó a que en futuras reuniones se trabaje para «dar forma» a ese documento y «legalizarlo de una vez y para siempre», considerando que fue un «compromiso» defendido «a capa y espada» por los gobernantes de esa época.
Además, adelantó que en una reunión próxima explicará estas medidas al resto de los regantes de la Comunidad del Páramo Bajo, aunque es consciente de que la mayoría «no aceptará» debido a la falta de continuidad del mencionado acuerdo.
Advirtió que «no van a parar porque quieren movilizarse en Madrid» y detalló que la Comunidad actualmente debe «60 millones de euros» a los bancos y ha invertido más de «200 millones» en mejorar sus fincas.
Así, se declararon dispuestos a «luchar a muerte» para no perder «su patrimonio entero». «Sé que la Policía no lo va a entender y recibiré castigos, pero debemos defender lo que representa la Comunidad del Páramo Bajo y a los jóvenes que están aquí y se han quedado aquí», concluyó.
