
Archivo – Vista de las obras del soterramiento de la carretera A-5 – Eduardo Parra – Archivo
MADRID, 1 de diciembre (EUROPA PRESS) – A partir de las 6 horas de este lunes, toda la circulación se desviará de la calzada norte a la calzada sur (sentido entrada a Madrid) debido a la anticipación de un mes en la excavación del túnel de la A-5.
Este desvío permitirá avanzar en la excavación del túnel que soterrará la autovía en el tramo norte, finalizando así la primera fase de desvíos ocasionados por la construcción del túnel, que desde febrero había discurrido por la calzada norte.
La segunda fase del desvío de tráfico rodado se implementará desde la avenida de Portugal hasta la avenida de Padre Piquer, organizando cuatro carriles, dos para cada sentido, y despejando completamente la calzada norte. Según se ha concretado, los pilotes y losas del túnel sur están prácticamente ejecutados.
HASTA NOVIEMBRE DE 2026
Este nuevo trazado simplificará la circulación al ofrecer menos curvas, aunque se mantendrán los bypasses de los enlaces de la carretera de Boadilla, Yébenes, Batán y Parque de Atracciones, que requerirán desvíos de mayor duración para demoler las estructuras preexistentes.
El trazado se mantendrá hasta noviembre de 2026, momento en que se abrirá el túnel al tráfico rodado. La velocidad máxima en la zona de actuación se reducirá de 70 km/h previos a la obra a 50 km/h.
Diariamente, por la A-5 circulaban 80.000 vehículos. Una vez finalizada la obra, se espera que esto reduzca en un 90% los vehículos en superficie y las emisiones contaminantes. La cubrición de la A-5 permitirá dar continuidad al bulevar peatonalizado de la avenida de Portugal hasta la avenida del Padre Piquer, abarcando un total de 3,2 kilómetros. Se priorizará la movilidad peatonal y ciclista, dejando espacio para atender los recorridos locales de vehículos privados y del transporte público urbano.
El nuevo túnel, que se construirá bajo tierra, contará con una distribución de tres carriles por sentido en dos vanos. Los carriles más próximos a la mediana en ambas calzadas estarán diseñados para su uso como carriles bus-VAO, equipados con señalización variable que permitirá regular su utilización según las necesidades del tráfico en cada momento. La flexibilidad de este sistema permitirá optimizar la infraestructura, adaptándose a la demanda de transporte de manera variable, como ha recordado el Ayuntamiento en un comunicado.
