
El 8 de septiembre de 2025, el consejero de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid, Emilio Viciana, ha defendido las restricciones al uso individual de dispositivos digitales por parte de los alumnos de Infantil y Primaria que se han implantado a partir de este curso. Según el consejero, «para aprender, lo mejor son el libro, el papel y el boli».
En una entrevista en ‘Onda Cero’, Viciana destacó que esta medida, junto a la incorporación de 1.º y 2.º de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), es una de las más relevantes para el curso escolar que comenzó recientemente. «Los libros tienen que estar siempre ahí, independientemente de que las pantallas puedan ayudarnos en algún momento para cosas puntuales», añadió.
El consejero explicó que es esencial enseñar a los niños a manejar las pantallas, pero subrayó que «para aprender, lo mejor son los libros, el papel y el boli, lo tengo clarísimo». Esta iniciativa forma parte de un plan integral de protección de la infancia y la adolescencia que, según afirmó, ha recibido «muy buena acogida» por parte de las familias, quienes lo habían solicitado.
«Los profesores son conscientes de que, para aprender, fijar contenidos y ejercitar la memoria, es fundamental el uso de la mano, la caligrafía, así como poder escribir en papel y leer en un libro», matizó Viciana.
En cuanto a la aplicación de las restricciones, se especificó que los alumnos de Infantil y Primaria no podrán trabajar de forma individual con dispositivos digitales y que sus maestros tampoco podrán asignar deberes u otras tareas evaluables que impliquen el uso de tabletas, ordenadores o móviles fuera del horario escolar.
Sin embargo, el uso compartido entre dos o más niños estará permitido con objetivos pedagógicos, siempre bajo la supervisión de los docentes y con un límite de tiempo de entre una y dos horas semanales, según las edades y etapas educativas.
Para los estudiantes de Secundaria, serán los propios colegios e institutos los que determinarán el uso individual o compartido de tecnologías, teniendo en cuenta las características de las enseñanzas, la edad y el grado de madurez de sus alumnos.
Viciana también evitó pasar por alto la incorporación de los dos primeros cursos de la ESO en 49 colegios públicos de la región, manifestando su confianza en que la medida será «muy positiva» y que se va a seguir ampliando en los próximos años.
