La Comunidad de Madrid ha iniciado el expediente para proteger el entorno de la Iglesia de San Antonio de los Alemanes en la capital, declarada Bien de Interés Cultural (BIC), con el fin de salvaguardar los valores ambientales asociados a la percepción del monumento. Esta actuación comprende una especial atención a cualquier intervención urbanística en su entorno, así como la instalación de mobiliario urbano, señalética y elementos publicitarios.
Historia de la Iglesia de San Antonio de los Alemanes
Construida entre 1.624 y 1.633, San Antonio de los Alemanes nació como capilla para el Hospital de San Antonio de los Portugueses, fundado en 1.606 por Felipe III. Este templo es el único en la capital con planta elipsoidal y se distingue por estar completamente pintado al fresco.
En 1.640, cuando la Corona española perdió Portugal, la iglesia dejó de albergar a súbditos portugueses y permaneció vacía hasta que, en 1.689, Mariana de Austria la cedió a los alemanes católicos que la acompañaron a Madrid como esposa de Carlos II. Fue entonces cuando pasó a conocerse como San Antonio de los Alemanes.
Destacados en la construcción y decoración
Dedicada desde sus orígenes a San Antonio de Padua, en su construcción intervinieron varios maestros de la época, como Pedro Sánchez, Francisco Seseña y Juan Gómez de Mora. La decoración interior se completó en diferentes etapas, y en ella participaron varios pintores destacados de su tiempo, como Francisco Ricci y Lucas Jordán.
Delimitación del entorno protegido
El entorno protegido se extiende entre Corredera Baja de San Pablo, calle de la Puebla, calle de la Ballesta, del Pez y calle de Nao. Para su delimitación se han tenido en cuenta construcciones, viales y espacios públicos adyacentes, así como las visuales del inmueble, con especial énfasis en la aguja que corona el templo.
