El Gobierno de la región de Murcia ha finalizado un importante proyecto de limpieza y recuperación ambiental en el paraje natural de La Llana, en el municipio de Campos del Río, donde se han retirado un total de 456 toneladas de neumáticos fuera de uso y otros residuos acumulados durante casi dos décadas en un vertedero ilegal. Esta actuación, que fue impulsada y ejecutada por la Consejería de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, representa un avance significativo en la protección del entorno y se ha llevado a cabo tras años de trámites y requerimientos incumplidos por los responsables del vertedero.
El consejero de Medio Ambiente, Juan María Vázquez, visitó la zona para comprobar el estado de la parcela tras la intervención, que ha sido calificada como «histórica» por su impacto positivo en la comunidad local. La actuación supuso una inversión de cerca de 190.000 euros, y Vázquez destacó que este esfuerzo responde de manera firme y definitiva a un problema que había afectado durante demasiado tiempo a los vecinos de la zona. Según señaló, era necesario llevar a cabo tal medida para lograr la adecuada protección ambiental del entorno.
Durante su intervención, Vázquez hizo énfasis en las características de los residuos retirados, señalando que aunque no son considerados peligrosos, su manejo adecuado es esencial debido a que reúnen propiedades que dificultan su extinción en caso de incendio, como su naturaleza no degradable y su alta capacidad calorífica.
El proceso de limpieza llevó a la retirada de 452,9 toneladas de neumáticos de turismos, camiones y maquinaria agrícola e industrial, acumulados en 47 acopios. Además, se extrajeron 3,4 toneladas de otros residuos de desguace dispersos en el área. Las primeras etapas de trabajo se centraron en la clasificación y apilamiento de los materiales, utilizando tanto medios manuales como mecánicos para facilitar su transporte hacia un gestor autorizado, quien se encargará del tratamiento y valorización adecuada de cada tipo de residuo.
Esta operación de limpieza se realizó bajo la supervisión técnica de la Consejería, garantizando el cumplimiento de las normativas vigentes y los procedimientos establecidos. La acumulación de neumáticos en La Llana data de mediados de la década de 2000, cuando una empresa empezó a almacenar grandes cantidades de neumáticos usados y restos de desguace sin la autorización pertinente. Ante esta situación, la Administración regional emitió una orden de clausura total de la instalación e impuso la obligación de restaurar la normalidad en la zona.
Con esta reciente intervención, se espera que se mejore significativamente la calidad ambiental del área, beneficiando tanto a la biodiversidad local como a la comunidad que habita en sus cercanías.
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