Las recientes lluvias en la provincia de León han ocasionado importantes problemas de abastecimiento de agua en el municipio de Ponferrada, donde se han desplegado medidas urgentes para garantizar el suministro de agua potable a la población afectada.
La Diputación de León ha enviado este viernes dos camiones cisterna con capacidad para 10.000 litros cada uno. Esto responde a la declaración de que el agua no es apta para la ingesta, debido a la llegada masiva de barro y piedras a la estación potabilizadora, tras un derrumbe en la montaña de la vía de acceso a Peñalba de Santiago.
Las incesantes lluvias de las últimas horas han provocado un desprendimiento de lodos, piedras y otros materiales en la ladera junto a la carretera de Peñalba, que han llegado a la estación potabilizadora de San Clemente de Valdueza.
Precisamente en esa zona, la Diputación de León estaba realizando obras de emergencia en la carretera LE-5238 (que conecta San Esteban y Peñalba) con el objetivo de instalar estructuras de contención, en un esfuerzo preventivo que pone de relieve la inestabilidad de la ladera.
La magnitud del desprendimiento, ocurrido en un monte de titularidad de la Junta de Castilla y León, ha obligado a detener los trabajos de forma inmediata, priorizando la seguridad de los operarios, según ha informado la Diputación en un comunicado.
La institución provincial también ha señalado que el río Oza, que abastece a la planta potabilizadora y que se ha visto contaminado por los aludes, es de titularidad de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil (CHMS).
El vicepresidente primero de la Diputación de León y responsable del área de Infraestructuras, Roberto Aller, ha participado este viernes en el CECOP convocado por el alcalde de Ponferrada, Marco Morala, para abordar esta crítica situación.
El Ayuntamiento de la capital berciana ha activado el nivel 1 de emergencia de Protección Civil, ante la previsión de la pérdida de calidad del agua de distribución domiciliaria, además de convocar el Comité de Coordinación de Emergencias Municipal. A este comité se sumará de inmediato el presidente de la Diputación de León, Gerardo Álvarez Courel, para ofrecer apoyo al consistorio afectado.
«UN DAMNIFICADO MÁS»
En este contexto, Álvarez Courel ha afirmado que el desprendimiento no se ha originado por los trabajos que se estaban realizando en la zona. «La Diputación, como titular de la carretera, es un damnificado más de una situación provocada por las lluvias de las últimas horas», ha señalado.
Asimismo, ha pedido «unidad» a todas las administraciones implicadas para poder «minimizar» los efectos de esta situación. Por su parte, el vicepresidente primero ha destacado que el acceso a Peñalba está garantizado por la LE-6210 y la LE-5228, reiterando el compromiso del área que gestiona para «movilizar todos los medios humanos y materiales que Ponferrada requiera».
