En el archipiélago, la antigüedad media de los barcos es de 44 años, una flota «muy envejecida». El Gobierno de Canarias ha celebrado esta semana la última decisión de la comisión de Pesca del Parlamento Europeo, que ha pedido un plan europeo que cuente con financiación comunitaria y nacional para renovar la flota pesquera y avanzar así en la transición verde. Esta decisión se produce tras criticar que la actual política de pesca común no ayuda a dar pasos en la descarbonización del sector.
Desde la Consejería de Agricultura y Pesca del Ejecutivo autonómico han aclamado esta solicitud, ya que se trata de una reivindicación del Gobierno canario desde hace tiempo. De llevarse a cabo, esta medida proporcionaría una mayor eficiencia energética, con motores de menor consumo, y mejoraría la seguridad y las condiciones laborales, otorgando una mayor comodidad a los pescadores a la hora de faenar.
En una visita a Bruselas en octubre, el consejero del área, Narvay Quintero, destacó la importancia de que el nuevo fondo comunitario asegure la renovación de la flota pesquera artesanal de las Regiones Ultraperiféricas de la UE, superando «los condicionantes y limitaciones actuales».
Asimismo, el Gobierno enfatiza que la modernización de la flota en estos territorios implicaría una mejora de la seguridad marítima, las condiciones de trabajo y la eficiencia energética, aumentando «el atractivo» de esta actividad para nuevos pescadores y garantizando «la disponibilidad» futura de alimentos a precios «razonables» para los consumidores locales. Actualmente, la flota pesquera en Canarias está compuesta por 734 barcos, con una antigüedad media de 44 años, de los cuales 385 tienen su puerto base en las islas de la provincia de Las Palmas y 349 en Santa Cruz de Tenerife.
La petición de la Eurocámara
El informe, aprobado con 19 votos a favor, 3 en contra y 3 abstenciones, reclama «la conversión hacia una flota europea más limpia, eficiente y sostenible», señalando que esto requiere tanto la modernización como la renovación de los buques pesqueros.
El Parlamento Europeo propone programas de renovación de la flota que cuenten con financiación nacional y de la UE, así como con la cooperación de los propietarios privados. Se lamenta que la actual política pesquera común y los fondos existentes limitan el apoyo público a la descarbonización de la flota pesquera y desincentivan la financiación privada.
Además, se aboga por modificar los marcos legislativos actuales para que los programas financiados por la UE, junto con las ayudas estatales y fondos privados, puedan utilizarse para invertir tanto en puertos e infraestructuras energéticas como en los propios buques pesqueros.
Mejora de las condiciones y digitalización
El informe también demanda la mejora de las condiciones laborales y de vida a bordo de los buques pesqueros, resaltando la necesidad de mejorar aspectos como la capacidad para la adecuada conservación de las capturas a bordo.
Con respecto a la digitalización del sector, los eurodiputados indican que esto podría mejorar la eficiencia operativa, la seguridad en el mar y las condiciones laborales de los pescadores, además de reducir los costos de combustible. La Eurocámara propone que los buques pesqueros se sometan a auditorías energéticas y fomenta el uso de tecnologías digitales, incluida la inteligencia artificial, para optimizar las rutas de pesca.
Para proteger el estado de las pesquerías, el informe reclama «medidas preventivas» que incluyan la utilización de nuevas artes de pesca innovadoras, aplicando el principio de precaución. Se mencionan políticas públicas y mecanismos de financiación que apoyen a pescadores y comunidades que adopten equipos y prácticas sostenibles.
Asimismo, se considera que la implementación de tecnologías de detección basadas en inteligencia artificial puede facilitar prácticas de pesca más selectivas, mejorar la información sobre las capturas y reducir las capturas no deseadas.
Por último, en relación al esfuerzo pesquero, se pide que este se mida «teniendo en cuenta el tiempo real durante el cual se utilizan los equipos para pescar» en lugar de contabilizar únicamente los días en el mar, como se hace en el marco de los Totales Admisibles de Captura (TAC).
