La Audiencia de Valladolid ha dejado este martes visto para sentencia el juicio contra dos varones acusados de un delito de agresión sexual sobre una joven durante una fiesta celebrada el pasado mes de febrero. Durante este evento, la víctima, presuntamente, fue sometida a tocamientos y le dibujaron penes en la cara y otras partes del cuerpo tras quedar inconsciente a causa de la ingesta de alcohol y drogas.
Los acusados, J.C.L. y D.S.C., últimos en declarar en el juicio iniciado el lunes, defienden su inocencia al negar que rozaran sus cuerpos con el de la denunciante o que la toquetearan. Ellos atribuyen los dibujos obscenos que dejaron marcados con un rotulador rojo a un juego que, según afirman, no tenía la intención de vejar a la joven. Afirman que esta práctica era habitual en fiestas similares en las que los participantes consumían drogas y, tras perder el conocimiento, aceptaban que quienes estaban en pie pudieran utilizar sus cuerpos para realizar este tipo de dibujos.
Sin embargo, tanto la acusación pública como la particular han mantenido los cargos contra los acusados, considerando acreditada la comisión de ambos delitos: agresión sexual sobre la mujer y amenazas sobre el inquilino de la vivienda donde ocurrieron los hechos. Este último fue quien contactó telefónicamente con el Servicio de Emergencias 112 para denunciar lo que estaba sucediendo en el inmueble, amenazas que los acusados también han rechazado.
El testimonio del denunciante y las declaraciones de varios agentes de la Policía Nacional en el primer día del juicio han sido fundamentales para las acusaciones. Los funcionarios sorprendieron a los dos varones al llegar a la vivienda, situada en el barrio de Las Delicias, cuando la joven se encontraba completamente inconsciente, con los pantalones bajados y la camiseta subida, mientras ellos se escenificaban actos sexuales contra ella y le pintaban penes con un rotulador rojo en la cara, el abdomen y la mano derecha.
Los acusados y la joven habían asistido esa tarde al domicilio del anfitrión de la fiesta, quien posteriormente denunció los hechos, con el fin de consumir alcohol y drogas. Todas las partes, incluida la propia joven, han reconocido esta situación, aunque ella, que declaró por videoconferencia desde Jerez, no pudo aportar mucho a la causa debido a la pérdida total del conocimiento sufrida por la ingesta de sustancias, entre ellas éxtasis líquido.
En su informe final, la acusación pública ha mantenido la petición de ocho años y medio de prisión para D.S.C. por delitos de agresión sexual y amenazas, considerando la atenuante de drogadicción. En el caso de J.C.L., la pena solicitada ha sido rebajada a seis años, aplicándole también la atenuante de reparación del daño, ya que ha consignado un total de 5.000 euros de los 10.000 que se exigen a ambos acusados para compensar los daños morales causados a la víctima. La acusación particular, por su parte, ha solicitado ocho años y medio para cada uno de ellos.
Las defensas, en contraste, han mantenido la petición de un fallo absolutorio para sus clientes, quienes siguen en prisión provisional desde el día de los hechos. En el caso del abogado de J.C.L., ha alegado la eximente completa de intoxicación por consumo de alcohol y drogas, así como la eximente especial de error invencible. También ha subrayado las numerosas contradicciones en las que, a su juicio, ha incurrido el denunciante y anfitrión de la fiesta.
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