La Fundación Santa María de Albarracín ha iniciado la restauración de un códice del siglo XIV que conserva 170 folios en papel de época. Este importante documento alberga 107 actos y disposiciones jurídicas, incluyendo privilegios, donaciones, sentencias y actos de corte, dictadas por el rey y otros agentes relacionados con la villa y aldeas de Teruel. El códice fue recuperado por la Policía en Murcia y entregado al Archivo Histórico Provincial de Zaragoza, donde ha sido digitalizado para su restauración.
En una rueda de prensa llevada a cabo el 1 de diciembre de 2023, el director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Pedro Olloqui, junto a otros funcionarios, comunicó los detalles de la intervención. Olloqui resaltó la relevancia del códice, que representa un texto crucial de principios del siglo XIV, reflejando la realidad jurídica de Teruel y sus alrededores. «Este texto emblemático se unirá a otros como el Libro de la Cadena de Jaca o el Libro de Privilegios de Fraga en una triada de derecho municipal», afirmó.
El documento digitalizado estará accesible en el portal DARA (Documentos y Archivos de Aragón), facilitando así su consulta por parte de investigadores interesados. Olloqui destacó que este volumen subraya «la importancia del derecho en la construcción colectiva de la cultura aragonesa, fundamentada en que fueron leyes antes que reyes, y que el derecho es esencial en la identidad aragonesa».
Asimismo, expresó su gratitud hacia el Gobierno de Murcia por la cooperación en la devolución del patrimonio aragonés, haciendo hincapié en que «en momentos difíciles respecto al regreso del patrimonio de Sijena, hay administraciones que dan ejemplo». Elogió también la labor de restauradores y de la Fundación Santa María de Albarracín.
Antonio Jiménez, director gerente de la Fundación Santa María de Albarracín, consideró un «orgullo» trabajar en este singular documento, agradeciendo al Gobierno de Aragón por la confianza depositada. El estado general de conservación del códice es bueno, considerando su antigüedad y los materiales con que fue elaborado. La calidad del papel hispano-árabe, junto a la tinta ferrogálica y otros elementos de encuadernación, ha permitido que el códice haya llegado a nuestros días en condiciones aceptables.
No obstante, se han detectado daños localizados, como ataques de insectos, acumulación de polvo y suciedad, desprendimiento parcial o total de cuadernillos, y un oscurecimiento generalizado del papel. Estos problemas, aunque no comprometen la integridad del documento en su totalidad, podrían afectar su estabilidad y conservación futura si no se tratan de manera adecuada.
Por ello, el códice ha sido trasladado a la Fundación Santa María de Albarracín para ser sometido a procesos correctivos. La restauradora Sara Mañoso explicó que el proceso no implicará descoser el libro ni rehacer su costura, comenzando con un análisis exhaustivo del papel y las tintas.
El jefe de sección de Archivos y Museos, Juan José Morales, recordó que el códice regresó a Aragón tras la entrega voluntaria de unos documentos históricos al Grupo de Delincuencia Especializada de la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Región de Murcia. Estos documentos fueron analizados en el Archivo Regional de Murcia, donde se identificó uno como el códice que compila las concesiones reales a favor de instituciones medievales de Teruel.
El volumen fue entregado por la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Región de Murcia a la Dirección General de Cultura del Gobierno de Aragón en junio de 2023 e ingresó posteriormente en el Archivo Histórico Provincial de Zaragoza (AHPZ). Su destino definitivo será el Archivo Histórico Provincial de Teruel (AHPT).
La digitalización del códice se realizó en el Archivo de Zaragoza y consta actualmente de 170 folios, algunos sueltos, de un total que originalmente podría contar con un mínimo de 194. Los 107 actos y disposiciones jurídicas documentadas dan cuenta de una temática diversa, que abarca desde destinatarios de multas por homicidios hasta condiciones para el disfrute de pastos, pasando por los linderos de los términos locales y cuestiones relacionadas con el mercado de la villa.
Textos desconocidos
Las fechas de los textos varían entre 1208 y 1318, sugiriendo que la mayor parte del volumen fue confeccionada en los primeros años del 1300 y que, posteriormente, se incorporaron otros documentos hasta la década de 1320. Muchos de estos textos eran hasta ahora desconocidos. Aunque aun falta una comprobación sistemática y en profundidad, análisis parciales han revelado que más de la mitad de los actos son inéditos.
La razón de ser de este volumen era minimizar la manipulación de los valiosos documentos originales y favorecer su conservación, permitiendo a la vez que la información estuviese disponible para gestores y funcionarios como un instrumento jurídico operativo. Además, en caso de que los documentos originales se perdieran o destruyeran, esta compilación podría hacer las veces del original.
Para garantizar la autenticidad de las copias, casi todos los documentos del volumen están acompañados de validaciones por notarios turolenses contemporáneos, que certifican que las copias recogen fielmente el texto original.
