PALMA, 8 Dic. (EUROPA PRESS) – El Regimiento de Infantería Palma 47 ha celebrado este lunes la fiesta de su patrona, la Inmaculada Concepción, y ha reivindicado los valores del Ejército español, definido por el comandante general de Baleares, Fernando Luis Gracia, como «el mejor del mundo».
El Acuartelamiento Jaime II de Palma ha acogido el acto castrense en homenaje a la patrona de Infantería, que fue declarada como tal en 1892, aunque ya es venerada desde 1585 por las unidades de la infantería española.
A lo largo del evento, se rindió homenaje a los soldados fallecidos y se entregaron reconocimientos y condecoraciones.
En una breve alocución, el coronel jefe del Regimiento de Infantería Palma 47, José María Laíz, celebró la protección de la patrona, a quien la infantería venera «con devoción».
Laíz reivindicó los valores del soldado de infantería, «que no vacila y no abandona nunca a los suyos», y que desde la unidad y la convicción «transforma lo imposible en victoria».
«Nuestros valores trascienden al tiempo. La disciplina, el valor, el sacrificio, el compañerismo y el espíritu de servicio son la esencia viva que queremos transmitir», afirmó.
Por su parte, el comandante general de Baleares, Fernando Gracia, aseguró que Palma cuenta con un Regimiento de Infantería «que no tiene nada que envidiar» a ningún otro regimiento de España y que está ahora al 80 por ciento de su capacidad, con aproximadamente 500 soldados.
«Puedo decir sin temor a equivocarme que el Ejército español es de los mejores del mundo. Y lo digo con orgullo y convencimiento, por historia, por tradiciones, por formación, por capacidades y porque al final los ejércitos no los hacen los materiales, los hacen las personas, y el soldado español es un extraordinario soldado», añadió Gracia.
Gracia realizó un llamado a dar a conocer entre la sociedad la labor del ejército y a que se acerquen a conocer dicha labor. «Las Fuerzas Armadas son sociedad. No somos algo aparte de la sociedad. Salimos de ella y trabajamos y vivimos por ella», indicó, reclamando que no haya una disociación entre el ámbito civil y el ámbito militar. «Somos exactamente lo mismo», concluyó.
