SEVILLA 27 Dic. (EUROPA PRESS) – El consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, ha afirmado que el año 2025 ha estado marcado por el debate en torno a la propuesta de nuevo marco financiero plurianual de la Unión Europea. Este planteamiento definirá la futura Política Agraria Común (PAC) a partir de 2027 y, según ha advertido, resulta «absolutamente inaceptable» tanto para el sector como para la Junta de Andalucía.
En declaraciones remitidas a los medios, el consejero ha hecho un balance del año, señalando que la propuesta inicial presentada por la Comisión Europea cuestiona los pilares fundamentales de la PAC y genera una «enorme preocupación» en el campo andaluz, al poner en riesgo un modelo clave para la estabilidad del sector agrario durante las últimas décadas.
Fernández-Pacheco ha incidido en que la PAC «no es una simple paga», sino una política estructural que, desde hace más de 40 años, ha favorecido la modernización del campo andaluz y europeo, garantizando «uno de los principios básicos de la Unión Europea: su soberanía alimentaria».
Ayudas Directas y Retos del Campo Andaluz
En este contexto, ha destacado que el Gobierno andaluz ya ha tramitado el pago del 90% de las ayudas directas correspondientes a la PAC, lo que supone más de 1.000 millones de euros que han llegado a alrededor de 194.000 agricultores y ganaderos andaluces. Estas ayudas constituyen un pilar esencial para la rentabilidad de las explotaciones agrarias y el mantenimiento del tejido productivo del medio rural andaluz, especialmente en un escenario marcado por crecientes dificultades.
Fernández-Pacheco ha explicado que 2025 ha sido un año «especialmente exigente» para el campo andaluz, con importantes desafíos relacionados con la sanidad vegetal y animal, a los que se han sumado los efectos de la sequía y episodios meteorológicos extremos, como el paso de diversas borrascas.
Reformas Europeas y Movilizaciones en Defensa de la PAC
En este escenario, el consejero ha advertido que resulta «especialmente preocupante» que desde Europa se plantee una reforma de la PAC que cuestione el modelo común y abra la puerta a un sistema menos cohesionado. Ha defendido que la PAC «tiene que seguir siendo agraria y común», rechazando de forma expresa un modelo que derive en una política «a 27 velocidades», con criterios distintos en función del compromiso de cada Estado miembro con su sector agrario.
A su juicio, este enfoque generaría desigualdades entre territorios y debilitaría la posición del sector primario europeo, rompiendo con un marco común que ha permitido competir en igualdad de condiciones dentro del mercado comunitario. La desconfianza del sector hacia la propuesta europea es tal que el año ha concluido con movilizaciones de agricultores y ganaderos en Bruselas, en defensa de una PAC fuerte y verdaderamente común.
Compromiso del Gobierno Andaluz
Estas protestas han contado con el respaldo de la Junta de Andalucía, que ha mostrado su apoyo al sector agrario y ganadero en sus reivindicaciones ante las instituciones europeas. El consejero ha insistido en que el Gobierno andaluz «está con los agricultores y los ganaderos» y que seguirá acompañándolos en la defensa de un modelo de PAC que garantice la viabilidad económica de las explotaciones.
Fernández-Pacheco ha subrayado la necesidad de que la futura política agraria garantice rentabilidad al campo y tenga en cuenta la realidad productiva de regiones como Andalucía, donde el sector primario tiene un peso determinante. Además, ha defendido que la PAC debe seguir dando voz a las regiones y reconociendo su papel en el diseño y aplicación de las políticas agrarias europeas.
El Futuro de la PAC y la Seguridad Alimentaria en Europa
El consejero ha alertado que debilitar la PAC supondría poner en riesgo la capacidad de Europa para alimentarse a sí misma, en un contexto internacional cada vez más inestable. Por ello, ha apostado por una PAC «fuerte, común y justa», que refuerce la cohesión territorial y garantice un futuro sostenible para el campo andaluz y europeo.
