La Red GENVCE, compuesta por varios centros de investigación autonómicos, entre ellos el ITACyL, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y empresas privadas, ha celebrado por primera vez una jornada informativa autonómica. Este evento tuvo lugar el 9 de octubre de 2025, con el objetivo de mostrar los resultados de los ensayos efectuados durante la última campaña.
La jornada, inaugurada por Jorge Llorente, viceconsejero de Política Agraria Comunitaria y Desarrollo Rural, se llevó a cabo en la sede de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de Castilla y León. Su propósito fue informar a los profesionales del sector sobre los resultados obtenidos en los ensayos de variedades de cereales de invierno.
Desde el ITACyL, que en mayo de 2024 recibió con éxito las IX Jornadas de Innovación y Transferencia de Cultivos, se han realizado 14 ensayos experimentales durante la campaña 2024-2025. Estos ensayos forman parte de los 135 previstos por GENVCE y se llevaron a cabo en 5 localidades de Castilla y León, abarcando un total de 43 localidades en 10 Comunidades Autónomas, y cubriendo siete de los ocho cultivos establecidos como referentes: trigo de invierno, trigo de primavera, trigo duro, cebada, centeno y avena.
La colaboración de todos los agentes del sector cerealista es fundamental para abordar los retos actuales y mejorar la competitividad de la producción agroalimentaria. La selección de la variedad adecuada entre el amplio abanico de material vegetal desarrollado por las empresas de semillas se ha convertido en un aspecto clave para lograr este objetivo.
Objetivos de los ensayos
Los ensayos tienen como objetivo investigar los últimos avances en material vegetal, recopilar información y transferirla al sector. Se busca ofrecer datos precisos sobre la producción, adaptación agronómica y calidad tecnológica de las nuevas variedades de cultivos extensivos en las distintas Comunidades Autónomas. Esta iniciativa permitirá a los agricultores incrementar la rentabilidad de sus explotaciones mediante la selección de material vegetal que se adapte mejor a las condiciones específicas de sus terrenos y que sea más resistente a plagas, sequías y salinidad.
Fórmula de trabajo
Para cada especie de cultivo, se definen protocolos comunes que establecen el número de variedades a ensayar, el diseño de los ensayos, las técnicas de cultivo, las variables a controlar y la metodología para evaluar las características agronómicas y fenológicas. Cada año, las nuevas variedades se comparan con variedades testigo definidas para cada especie, realizando un análisis conjunto de los resultados.
Dentro de cada Comunidad, los ensayos se distribuyen considerando las zonas agroclimáticas más representativas, ya que es prioritario evaluar la adaptación específica de cada variedad a las condiciones climáticas locales. Cada variedad se compara con otras de reconocida aptitud y gran implantación en el mercado, que actúan como testigos.
En el caso de las variedades de registro español, para la elaboración del informe final, se requieren dos años de ensayos en el marco de la red GENVCE, y se tendrán en cuenta los resultados de dos años previos de la red nacional de ensayos gestionados por la OEVV. Por otro lado, las variedades de registro no español necesitan tres años de ensayo en la red GENVCE.
Una vez concluido el periodo de ensayo, se edita una ficha resumen con todos los resultados medios obtenidos en cada campaña. Esta ficha incluye parámetros analizados, recomendaciones de siembra según zonas agroclimáticas y fenología, índices de productividad, resistencia a enfermedades y otros parámetros de calidad. Esta información se encuentra disponible en la web del grupo GENVCE.
