El consejero de la Presidencia de Castilla y León, Luis Miguel González Gago, ha inaugurado el Encuentro conmemorativo organizado por El Norte de Castilla, un evento que reivindica el legado humanista de la Controversia de Valladolid como un referente para enfrentar los desafíos sociales de la actualidad.
29 de octubre de 2025
Castilla y León | Consejería de la Presidencia
En dicha inauguración, González Gago destacó el valor histórico y moral de este debate, que posicionó a Castilla y León y a España en la vanguardia del pensamiento humanista y de los derechos universales. Este año se conmemoran 475 años desde la celebración de la Controversia de Valladolid, un hito en el que se discutieron temas cruciales acerca de la dignidad humana.
Durante su intervención, el consejero recordó que la Controversia, llevada a cabo en 1550 en el Colegio de San Gregorio, simboliza un gesto de grandeza moral. Este debate, promovido por el emperador Carlos I, reunió a académicos de la época que discutieron la dignidad y los derechos de todas las personas, sin distinción de raza o cultura. “Esto refleja la esencia del espíritu castellano y leonés, una tierra que ha cimentado su identidad en la palabra, la conciencia y el derecho”, afirmó González Gago.
González Gago subrayó que la historia de Castilla y León no debe ser vista como una simple sucesión de fechas, sino como una lección moral con validez en la actualidad. Mencionó hitos significativos como el Fuero de Brañosera de 824, que marca el origen del municipalismo español, y las Cortes de León de 1188, reconocidas por la UNESCO como las primeras en establecer el parlamentarismo universal. “No es casualidad que el primer gran debate sobre la dignidad humana ocurriera aquí”, añadió.
A lo largo de su discurso, González Gago trazó un paralelismo entre la Controversia de Valladolid y los retos contemporáneos, enfatizando la importancia del diálogo en lugar de la imposición, y de la escucha frente al ruido. Destacó que, en un tiempo en que los poderes podían actuar sin rendir cuentas, Castilla y León optó por el razonamiento y la palabra como métodos de justicia y civilización.
El consejero también mencionó que el enfrentamiento entre Bartolomé de las Casas y Juan Ginés de Sepúlveda no fue simplemente una disputa teológica, sino un ejercicio pionero sobre la legitimidad del poder y la universalidad de los derechos humanos. Aunque no haya existido un claro vencedor, este proceso permitió avanzar en la protección de los pueblos indígenas y condujo a la creación de importantes normativas como las Leyes de Indias.
González Gago concluyó su discurso reflexionando sobre el papel de las instituciones en la sociedad actual. “Gobernar es escuchar; dialogar es construir; y la justicia no pertenece a los poderosos, sino a los justos. Este debe ser el espíritu que guíe hoy la acción pública: respeto a las diferencias y búsqueda de consensos en lugar de división”, expresó.
Por último, agradeció a El Norte de Castilla por organizar este encuentro, que ayuda a mantener viva la vocación de pensamiento y palabra que caracteriza a Castilla y León. Asimismo, resaltó el papel fundamental de la prensa libre y la cultura, como herederos del espíritu de debate que, hace casi cinco siglos, situó a Valladolid en el centro del mundo.
