Cada 8 de marzo nos invita a reflexionar sobre los avances logrados en materia de igualdad y sobre los objetivos y metas que no debemos dejar de perseguir. Además, nos exige tener presente a millones de mujeres en el mundo que todavía viven en sociedades menos desarrolladas, sometidas a niveles de discriminación, pobreza y violencia sencillamente intolerables. Especialmente en zonas de conflicto armado o bajo regímenes autoritarios, carentes de las libertades y derechos humanos más elementales.
Mujeres y hombres renovamos cada mes de marzo el compromiso de nuestra sociedad para seguir avanzando en la eliminación de todo tipo de desigualdades, que son fruto de roles y estereotipos de género que hemos asimilado a lo largo de la historia de manera estructural.
Compromiso con la Igualdad en Castilla-La Mancha
Castilla-La Mancha ha sido y es una región firmemente comprometida con las mujeres, gracias a una legislación siempre a la vanguardia y a gobiernos centrados, día a día, en que todas nuestras políticas incorporen la perspectiva de la igualdad y la lucha contra todo tipo de violencias. Fruto de este compromiso, en los últimos diez años, Castilla-La Mancha ha triplicado el presupuesto específico destinado a su área de Igualdad, sin tener en cuenta las políticas que se ponen en marcha de manera transversal en todas sus consejerías.
Gracias a ello, hoy contamos con la mayor red de centros de la mujer en toda España en función de nuestra superficie y de nuestra población, desde donde atendemos a más de 25.000 mujeres al año. Mujeres a las que acompañamos, informamos, formamos, orientamos y ayudamos en su salida profesional, y a las que protegemos ante cualquier signo de violencia.
Avances en el Empleo y Educación Femenina
La apuesta por la igualdad del Gobierno y el empuje de la sociedad nos llevan a afirmar, con datos objetivos, que en Castilla-La Mancha las mujeres tienen mejores condiciones de vida que hace una década y más oportunidades de desarrollo. Hoy tenemos a más de 400.000 mujeres trabajando, lo que constituye el nivel de empleo femenino más alto en nuestra historia, después de haber reducido la tasa de paro un 17%. De hecho, somos la segunda comunidad autónoma que más ha reducido el desempleo que afecta a las mujeres y una de las regiones de España con menor brecha salarial.
La foto económica de Castilla-La Mancha tiene mucho que ver con una foto más social, en términos de igualdad. Porque hoy las mujeres representan el 55% del alumnado universitario, tenemos casi 600 nuevas investigadoras, o un 15% más de catedráticas; se ha duplicado el número de mujeres jóvenes que acceden al campo y el 34% de las solicitudes de la PAC son ya femeninas; tampoco antes habíamos tenido a tantas mujeres practicando deporte en la región, por enumerar solo algunos indicadores.
Retos por Superar y Futuro de Igualdad
Que datos como estos acrediten el avance no significa que el camino ya esté hecho. La sociedad sigue repleta de desigualdades que lastran las vidas de las mujeres, especialmente en lo que tiene que ver con los cuidados. Uno de los hechos más significativos de esta legislatura será, precisamente, la aprobación de una ley de medidas que incrementará la velocidad a la que cerramos brechas de género en el ámbito económico, en una clara apuesta por la corresponsabilidad en los hogares.
Es mucho lo que ya hemos hecho, y también queda por hacer hasta alcanzar la igualdad real entre mujeres y hombres, en términos de oportunidad y de reconocimiento. Vamos a seguir trabajando desde la moderación y el entendimiento, con mucho diálogo y un esfuerzo aún mayor centrado en la pedagogía. Todo ello recordando que el feminismo es igualdad, y no va en contra de nadie.
Por eso, en este 8 de marzo, Castilla-La Mancha le da valor a la ‘M’ de mujeres, que son motor. ‘M’ de mérito, libre de género, estereotipos y roles. ‘M’ de movimiento social, en favor de la transformación de nuestra sociedad. ‘M’ de meta, hacia un mundo igualitario. En definitiva, en Castilla-La Mancha, igualdad se escribe con ‘M’, de mujeres. Las mujeres que lucharon por los derechos, las que hoy hacen una realidad distinta y las que consolidarán todos nuestros avances compartidos, entre mujeres y hombres.
