VALÈNCIA, 2 Sep. (EUROPA PRESS) – Un equipo de la Fundación Oceanogràfic ha completado la tercera misión científica anual en los Bancos de Skerki, en el Canal de Sicilia, una zona poco explorada que conserva un alto valor como refugio de biodiversidad marina.
Durante la expedición, realizada del 26 de julio al 2 de agosto, los investigadores se centraron en el estudio de hábitats prioritarios y la búsqueda de especies nuevas para la ciencia. Esta trabajo ha permitido recopilar información clave para conocer mejor la distribución de organismos marinos en la zona. «Cada inmersión en Skerki es una oportunidad para descubrir vida no registrada antes», comentaron los miembros del equipo científico.
La campaña se llevó a cabo a bordo de un catamarán acondicionado como laboratorio flotante. Con el apoyo de una embarcación neumática, los buceadores se desplazaron a puntos estratégicos, utilizando incluso propulsores submarinos para acceder a áreas de difícil alcance. Las muestras recogidas, que incluyen sedimentos, corales y otros organismos marinos, están siendo analizadas en laboratorio para determinar si corresponden a especies inéditas o a registros nunca documentados en esta región.
Trabajo en el Área Marina Protegida
El trabajo se concentró en zonas cercanas al cañón de las islas Égadi, al suroeste de Sicilia. Este archipiélago alberga la mayor Área Marina Protegida de Europa, con más de 53.000 hectáreas y una gran variedad de hábitats, como las praderas de Posidonia oceanica, bosques de gorgonias, formaciones de macroalgas y comunidades coralígenas que proporcionan refugio y alimento a especies amenazadas y endémicas.
Pese a las condiciones marinas adversas durante la misión científica, la planificación se completó con éxito, logrando documentar la riqueza del enclave. «Skerki es un auténtico pulmón marino, un lugar que sigue generando vida y nos recuerda lo poco que conocemos de nuestro propio mar», subrayaron los investigadores.
Las dos misiones anteriores, llevadas a cabo en 2023 y 2024, ya habían alcanzado hitos como el descubrimiento del molusco Steromphala federicii, desconocido hasta entonces para la ciencia. Este proyecto ha logrado, además, atraer el interés de la comunidad científica internacional, generando nuevas investigaciones en esta zona.
Junto a los investigadores, participaron documentalistas que siguieron de cerca el día a día a bordo, con el objetivo de acercar al público general el valor ecológico de uno de los pocos refugios marinos que quedan en el Mar Mediterráneo.
