Cádiz, 12 Abr. (EUROPA PRESS) – La plantilla de Dragados Offshore en Cádiz ha acordado iniciar un periodo de negociación con la empresa a partir del próximo lunes, 13 de abril, el cual se prolongará durante toda la semana. Este acuerdo se alcanzó tras la reunión mantenida en el Sistema Extrajudicial de Resolución de Conflictos Laborales de Andalucía (Sercla) entre la empresa y las secciones sindicales. Se ha precisado que se les convoca nuevamente en el mencionado espacio el próximo 21 de abril.
A lo largo de este periodo de negociación, las movilizaciones quedan aplazadas y «se retoma la normalidad en los tajos». Este cambio de rumbo sucede después de que el comité de empresa de Dragados Offshore en la Bahía de Cádiz anunciara el pasado 31 de marzo un calendario de movilizaciones que comenzaría este lunes, 6 de abril, con cortes de horas extras y paros, además de la convocatoria de una huelga indefinida desde el 4 de mayo si las negociaciones del convenio colectivo, que afecta a unos 1.200 trabajadores, no llegaban a un acuerdo entre las partes.
En un audio difundido a los medios, el secretario general de FICA-UGT en Cádiz, Antonio Montoro, hizo un llamado a «la responsabilidad» de la empresa para que las negociaciones «lleguen a buen puerto», como suele ser la norma, y evitar «males mayores» que son las movilizaciones, algo que, según indicó, «ninguna de las partes deseamos ni queremos».
Este contexto se ve acentuado por la decisión de los trabajadores, quienes rechazaron en un 92% el preacuerdo con la empresa, alegando que había puntos que «no llegan ni a cumplir el convenio colectivo del metal», firmado en junio de 2025.
Concretamente, el comité aprobó un calendario que inicia el 6 de abril con el corte de horas extras por parte de la plantilla, estableciendo paros de dos horas los días 13, 15, 17, 20, 22 y 24 de abril. Además, se prevé que dichos paros se eleven a tres horas los días 27, 28, 29 y 30 de abril. Estas movilizaciones habrían culminado con una convocatoria de huelga indefinida desde el 4 de mayo.
Sobre la mesa están en discusión la revisión salarial de todos los trabajadores de la planta, el pago del «cien por cien» del complemento especial desde la firma del convenio, «acabar con la discriminación de impedir el acceso a un puesto de trabajo a los hijos de los trabajadores», así como «facilitar la conciliación y establecer un plus de responsabilidad e incentivos para los encargados», entre otros puntos clave.
