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LOGROÑO, 6 Mar. (EUROPA PRESS) – La ‘Plataforma 8 de marzo’, que incluye a organizaciones como CCOO, UGT, USO, PSOE, IU y Mujeres Riojanas Progresistas, ha expresado su profunda preocupación por el «retroceso global» en los derechos de mujeres y niñas. En una comparecencia de prensa, Izaskún Fernández, portavoz del colectivo, ha señalado la «necesidad de medidas urgentes ante las desigualdades estructurales».
Durante el evento, se anunció que la manifestación por el Día Internacional de la Mujer se llevará a cabo el domingo 8 de marzo a las 12:30 horas, partiendo de la Glorieta del doctor Zubía, donde también finalizará. El lema de este año será ‘Memoria, lucha e igualdad’. Fernández subrayó que «la igualdad no está garantizada y la democracia corre riesgo si se normaliza el retroceso en derechos de mujeres y niñas». Además, advirtió que este 8 de marzo se presenta marcado por el avance de discursos negacionistas, desinformación y relativización de violencias que afectan a millones de mujeres y niñas en el mundo.
Fernández destacó la necesidad de un «nuevo modelo social y económico de cuidados, basado en la corresponsabilidad, el reconocimiento y la redistribución», así como «empleo digno, igualdad salarial y condiciones laborales que permitan a las mujeres desarrollar su proyecto vital sin renunciar a su autonomía». También hizo un llamado al «abolicionismo frente a la prostitución, la trata, los vientres de alquiler y la pornografía como formas de explotación y violencia sexual». Además, subrayó que la respuesta pública ante la violencia de género debe ser «integral, sostenida y libre de retrocesos, especialmente en estos tiempos de aumento del discurso negacionista».
Comunicado por el 8 de marzo
En el marco del evento, las representantes de las organizaciones de la Plataforma leyeron un comunicado que recuerda que el 8 de marzo «es memoria histórica: un hilo que nos une con aquellas mujeres que, antes que nosotras, ampliaron derechos y abrieron camino. Es un recordatorio de que la desigualdad y la explotación que sufrimos las mujeres no son episodios aislados, sino una estructura que atraviesa nuestras vidas».
«Un año más, desde la Plataforma 8 de Marzo, alzamos la voz como parte del movimiento feminista que, desde hace siglos, conquista derechos, transforma leyes, cuestiona privilegios y fortalece la democracia. Este 8 de marzo volvemos a las calles a gritar alto y claro que ¡fascismo nunca más!», añadieron.
Asimismo, hicieron hincapié en que «la memoria colectiva del feminismo es la herramienta de construcción democrática y un futuro libre de fascismo; recordaremos a las miles de mujeres que no encajaban en el ideal nacionalcatólico y que, por ello, sufrieron la represión sexual y moral del franquismo». También señalaron que «como instrumento de control de las mujeres, el franquismo constituyó el Patronato de Protección a la Mujer», advirtiendo que hoy en día algunos de sus herederos intentan volver a aquellos tiempos, ignorando la fuerza de la sororidad y del feminismo.
La Plataforma enfatizó: «Es curioso que las mismas personas que piden más libertad y describen nuestro estado actual de democracia como una dictadura, son las que defienden falsedades como que Franco fue el salvador de este país». Agregaron que «lo peligroso no es solo que no se les corrige, sino que se da difusión a mensajes en medios y redes de dudosa profesionalidad».
También destacaron el avance de fuerzas reaccionarias que buscan silenciar a las mujeres, afirmando que «en América, en Rusia, en Oriente Medio, en Europa y en España, la ultraderecha ocupa instituciones y difunde el mensaje de que la igualdad es privilegio y no un derecho».
Ante este contexto, la Plataforma instó a implementar «una coeducación que llegue a la esfera digital, que forme en pensamiento crítico frente a discursos machistas y enseñe a mirar con ojos feministas los cuerpos, los algoritmos y los mensajes que circulan por la red». Subrayaron que «las niñas deben crecer libres de estereotipos y no ser reducidas a una imagen ni convertidas en mercancía».
Finalmente, manifestaron su solidaridad con «las mujeres del mundo que enfrentan riesgos y situaciones imaginables de violencia patriarcal», sobre todo en lugares como Afganistán, Irán y Palestina, donde los derechos, especialmente los reproductivos, se ven gravemente recortados.
En el ámbito laboral, expresaron su preocupación por la «parcialidad, la precariedad y la discriminación», así como por los persistentes casos de violencia, como el acoso sexual. «Ante tanta violencia y guerras devastadoras, saldremos a la calle a reclamar que el feminismo es la única respuesta posible, exigiendo una vida en paz, con derechos, justicia y libertad», concluyeron.
