Cerca de la mitad de los hogares en la Región de Murcia no pudo afrontar gastos imprevistos durante el año 2025, y el 42,5% de ellos no pudo permitirse irse de vacaciones durante al menos una semana. Estos son algunos de los resultados alarmantes de la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) publicada ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
MADRID/MURCIA, 5 de febrero (EUROPA PRESS) – El 32,5% de la población de la Región de Murcia estuvo en riesgo de pobreza o exclusión social (tasa Arope) en 2025, un dato que supera el 32,4% registrado en 2024. Esta situación persiste a pesar de que la renta neta media por hogar se incrementó a 34.155 euros, en comparación con los 32.764 euros del año anterior.
Esta tasa de pobreza es considerablemente más alta que la media nacional, que se sitúa en un 25,7%, y es la tercera más elevada del país, solo por detrás de Andalucía (34,7%) y Castilla-La Mancha (34%). Además, la encuesta señala que el 47,9% de los hogares en la región carecía de capacidad para hacer frente a gastos imprevistos el año pasado.
Por otra parte, el 12,1% de los hogares tenía «muchas dificultades para llegar a fin de mes», el 15,3% debió retrasar pagos vinculados a su vivienda principal y el 9,6% de la población enfrentaba una situación de carencia material y social severa, un porcentaje superior al 8,1% de la media nacional.
Datos nacionales sobre la economía
A nivel nacional, el 36,4% de los hogares españoles no tuvo la capacidad de afrontar gastos imprevistos durante 2025, lo que representa un aumento de seis décimas respecto al año anterior. El INE considera que los hogares tienen dicha capacidad cuando cuentan con recursos propios, sin recurrir a préstamos.
Esta encuesta, realizada entre febrero y mayo de 2025, se llevó a cabo en un contexto de moderación de precios, con una inflación que se ubicó entre el 3% y el 2%. En este marco, se reveló que el 8,5% de la población española llegaba a fin de mes con «mucha dificultad», una disminución respecto al 9,1% en 2024 y el mejor dato desde 2019, cuando se registró un 7,8%.
Castilla-La Mancha y Murcia, en la cúspide de la dificultad económica
En términos de dificultades para llegar a fin de mes, las comunidades que enfrentaron mayores porcentajes fueron Castilla-La Mancha (12,7%), Murcia (12,1%) y Canarias (11,5%). En contraste, las regiones con mejor situación económica fueron el País Vasco (3,8%), Aragón (4,7%) y Baleares (4,8%).
Vacaciones y condiciones de vivienda
El informe también destacó que el 32,2% de los hogares no pudo permitirse vacaciones fuera del hogar durante 2025, un dato que disminuye en 1,2 puntos respecto a 2024. Asimismo, el 13,3% de los hogares reportó retrasos en los pagos de gastos relacionados con su vivienda principal, mientras que el 15,9% indicó que no podía mantener la vivienda a una temperatura adecuada.
Mientras tanto, el 5,4% de los hogares declaró que no podía permitirse una comida de pollo, carne o pescado al menos cada dos días. Igualmente, el mismo porcentaje indicó que no tenía la posibilidad de contar con un automóvil, y el 27,1% no podía reemplazar muebles dañados o viejos.
Fines de propiedad y alquileres
La ECV también reveló que solo el 73,3% de los hogares españoles residen en viviendas de propiedad, el porcentaje más bajo desde 2004. En cuanto al alquiler, el 20,2% de las familias vivían de arrendamiento en 2025, un descenso de dos décimas en comparación con el año anterior.
Renta media por hogar y niveles de pobreza
El ingreso medio por persona en 2024 alcanzó los 15.620 euros, un incremento del 5,5% respecto al año previo, y la renta neta media por hogar subió un 5,4% hasta los 38.994 euros. Este último dato es el más elevado desde el inicio de la serie del INE.
En relación con los niveles de pobreza, se registró que el 25,7% de la población española se encontraba en riesgo de pobreza en 2025, una décima menos que en 2024 y la tasa más baja desde 2014. De sus componentes, mejoraron tanto la tasa de riesgo de pobreza relativa como el porcentaje de población con carencia material y social severa.
Es evidente que, a pesar del aumento en la renta neta y cierto descenso en el informe de pobreza relativa, muchos hogares siguen enfrentando enormes desafíos económicos que deben ser abordados por las políticas públicas para mejorar la calidad de vida en la región.
