Una agente de la Policía Científica que estuvo presente en las inspecciones oculares tras recibir el aviso de un presunto asesinato a manos de un marido en el barrio de Los Lirios en el año 2020, ha afirmado que en el lugar del crimen «había mucha sangre y marcas de arrastre», descartando el suicidio. Este testimonio se presentó durante la reanudación del juicio contra A.E.M., acusado de asesinato con alevosía por presuntamente matar a su mujer al enterarse de su decisión de divorciarse.
En su declaración ante el juez y el jurado popular, la agente indicó que observó que partes de la casa estaban «revueltas o desordenadas», sugiriendo que «más bien parecía que se había intentado manipular alguna zona para dar la imagen de un robo».
Sangre en la habitación, la cocina y la entrada de la vivienda
A pesar de que el cuerpo de la víctima se encontró en la entrada de la vivienda, se observaron manchas de sangre en diferentes lugares, incluida la cama del matrimonio y regueros de gotas en la cocina. La agente dejó claro que el «escenario» del crimen era «muy complejo». El cuchillo de cocina hallado cerca de la mano izquierda de la víctima, M.M.H., pareció estar colocado deliberadamente, según sus observaciones.
Durante la inspección, se determinó que solo había ADN de la víctima; sin embargo, en el cuerpo de ella se encontraron muestras que correspondían al marido, lo que podría indicar que ella se defendió durante la agresión. La agente no descartó la posibilidad de que «alguien» hubiera limpiado el cuchillo para eliminar huellas, ya que no se encontraron muestras de ADN de ninguna otra persona en el arma del crimen.
Otros agentes de la Policía Científica que acudieron a la escena del crimen concluyeron que el lugar presentaba características «extrañas», aumentando las dudas sobre la posibilidad de suicidio. Esta situación llevó a solicitar la intervención de una inspectora.
Se realizó una segunda inspección ocular luego de que las circunstancias de la muerte no estuvieran del todo claras desde la primera evaluación. Las declaraciones de varios testigos y expertos continuarán el miércoles, cuando se prevé que se tomen más declaraciones de familiares y amigos de la pareja.
Los hechos
El caso remonta al 11 de octubre de 2020, cuando el acusado viajó a la localidad burgalesa de Gumiel de Mercado para ayudar en las labores de vendimia a su hijo, permaneciendo allí unos días. La madrugada del 13 de octubre, regresó a su domicilio ubicado en el Parque de Los Lirios en Logroño, el cual compartía con su esposa, M.M.H., de 56 años en el momento de los hechos.
Al acceder a la vivienda, comenzó una discusión con la víctima al enterarse de su firme decisión de poner fin al matrimonio. El fiscal sostiene que movido «por el sentimiento de posesión sobre la misma y con la intención de acabar con su vida, la atacó de forma sorpresiva con un arma blanca en el tórax y abdomen», causándole la muerte. Posteriormente, el acusado regresó a Gumiel de Mercado donde llegó a primera hora de la mañana del 13 de octubre.
